Conciertos

TEMPORADA BOS 1

Concierto de apertura


Palacio Euskalduna.   19:30 h.

P.I. Tchaikovsky: Concierto para violín y orquesta en Re mayor (34’)
J. Adams: Short ride in a fast machine (4’)
I. Stravinsky: El pájaro de fuego, suite (31’)
Ning Feng, violín

Günter Neuhold

FECHAS

  • 18 de octubre de 2012       Palacio Euskalduna      19:30 h.
  • 19 de octubre de 2012       Palacio Euskalduna      19:30 h.

Conoce aquí todas las ventajas de ser abonado de la BOS

ALMAS RUSAS
Al poco de llegar a América, a finales de 1939, Stravinski se preguntaba en una conferencia en la Universidad de Harvard “por qué oímos siempre hablar de la música rusa por sus cualidades de rusa, y no, sencillamente, por sus cualidades de música”. Se refería al gusto por el orientalismo, por los timbres exóticos, por esa escuela nacionalista que perdió su frescura inicial cuando trató de perfeccionar la técnica y de profesionalizar el oficio del compositor. De esa crítica, que extendía desde Glinka al grupo de los Cinco, salvaba a Chaikovski, cuya música veía “profundamente nacional por el carácter de sus temas, el corte de sus frases y la fisonomía rítmica de su obra”, pero a la vez perfilada por la disciplina de los métodos académicos alemanes: “halló su verdadera expresión al abrir los brazos a la cultura occidental”.
 
Esa influencia se dejó sentir desde muy pronto, pues apenas tenía Chaikovski veintiún años cuando tomó contacto con la Europa occidental en un viaje por Alemania, Bélgica, Francia e Inglaterra, y sabemos que a esa edad el joven ansiaba escapar de la rutina de su puesto en el Ministerio de Justicia (era escribiente de primera) para dedicarse en cuerpo y alma a la música. Sería una de las primeras batallas que libraría contra sí mismo a lo largo de toda su vida, y una de las pocas en las que salió victorioso con buen margen. En el conflicto con su sexualidad, en cambio, fue cruelmente derrotado una y otra vez: Chaikovski era homosexual, ello pesó siempre sobre él como una gran losa, y las consecuencias de esa lucha interior tienen un cierto reflejo en el Concierto para violín, escrito en días aún oscuros.
 
Los antecedentes se pueden resumir así: el compositor tenía treinta y siete años cuando, en mayo de 1877, recibió una carta en la que Antonina Milyukova, una joven que había sido alumna suya en el conservatorio, le declaraba su amor. El músico vio una oportunidad para satisfacer el deseo de su padre de que se casara, y también una formidable ocasión para velar su sexualidad ante una sociedad que no la iba a entender, así que le propuso matrimonio y la pareja se unió en julio de ese mismo año. Como era previsible, aquello fue un terrible fracaso, el enlace duró poco menos de tres semanas, Chaikovski cayó en depresión, se vio arrastrado a la idea del suicidio y acabó buscando refugio en la serenidad balsámica que suelen dar los viajes. Dicen que el sufrimiento es un estímulo para el arte, y sólo así se explica que durante este tiempo fuese capaz de terminar una ópera como Eugene Onegin y de escribir una sinfonía como la Cuarta
 
La historia del Concierto para violín empezó en Clarens, junto al lago Ginebra, en Suiza, en marzo de 1878. Habían pasado varios meses desde el frustrado matrimonio y Chaikovski se hallaba inmerso en la composición de una nueva sonata para piano. Entonces recibió la visita del joven violinista Joseph Kotek, quien le mostró la partitura de la Sinfonía española de Lalo, una obra para violín y orquesta que abrió los ojos de nuestro músico. Decidió entonces retomar el género de concierto, al que sólo había dedicado uno para piano, y escribió en pocos meses el actual Concierto para violín en re mayor, op. 35. Sin embargo, no es a Kotek a quien Chaikovski envió la obra, sino a Leopold Auer, un viejo conocido de los tiempos del conservatorio de San Petersburgo, que la consideraría “intocable”. Por eso el compositor lo intentó después con Adolf Brodsky, profesor en Moscú, quien la estrenó finalmente en Viena en diciembre de 1881 con Hans Richter al frente de la orquesta filarmónica de la ciudad. No vamos a detenernos en las feroces críticas que dedicaron al concierto algunas voces autorizadas, particularmente la de Eduard Hanslick, pues el tiempo ha acabado poniendo las cosas en su sitio, hoy la obra forma parte de los cuatro o cinco más populares en nuestros auditorios y, sobre todo, reina como el primero realmente importante que dio Rusia al mundo.
 
Pero ni siquiera esa popularidad impide que nos siga sorprendiendo esa exuberancia melódica que parece patrimonio exclusivo del compositor ruso. El amplio movimiento inicial, en su alternancia de episodios épicos, apasionados e incluso dramáticos con remansos de un lirismo muy penetrante, se equilibra con el horizonte poético e intimista de la Canzonetta, un Andante en sol mayor en el que se deja sentir un cierto tono nostálgico. Al fin, esa carga melancólica desemboca en un mar de vigoroso aliento festivo, con aires de danzas bohemias que llevan consigo todo tipo de dificultades para un solista que, abrumado, toma rumbo hacia un cierre absolutamente frenético.
 
Con Short Ride in a Fast Machine (1986), John Adams renueva uno de los leitmotiven que tejen los hilos de este concierto, la exuberancia, ya que estamos ante una fanfarria breve y típicamente americana que renovaba el brillo y el esplendor de Aaron Copland y su Fanfare for the Common Man desde unos giros melódicos, rítmicos y armónicos cercanos al mundo minimalista en el que se movía entonces el compositor. Estrenada en Mansfield por la Sinfónica de Pittsburgh dirigida por Michael Tilson Thomas, la obra llega a nuestros días con la anécdota de haber sido cancelada las dos primeras veces que se programó en los PROMS londinenses: en 1997 por la muerte de Diana de Gales, y cuatro años más tarde por la coincidencia con los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.
Después de este interludio norteamericano, Stravinski vuelve a dirigir nuestra mirada a Rusia con la suite de 1945 sobre El pájaro de fuego, el primero de los tres ballets que compuso para la compañía de Sergey Diaghilev en París entre 1910 y 1913. Podemos recordar aquí el tremendo escándalo que supuso el estreno del tercero de ellos, La consagración de la primavera (1913), con una música salvaje, torrencial, arrolladora, caótica, primitiva y, como dice Robert Morgan, aparentemente “desposeída de su esencia rítmica”, que lo elevó al Olimpo de los grandes revolucionarios del arte de todos los tiempos. Más tarde, como sabemos, Stravinski abriría una etapa radicalmente distinta, que se suele llamar neoclásica, en la que trataría de integrar las conquistas musicales de su tiempo en los principios clásicos del XVIII. En cualquier caso, los vínculos de El pájaro de fuego con el pasado eran mucho más fuertes que los de la Consagración, de forma que sus ecos folclóricos, su suntuosa orquestación y el uso de colores muy vivos mantenían encendida aún la llama de la gran tradición rusa, no por nada se ha señalado siempre la intensidad con que se advierte en esta música la huella de Rimski-Korsakov, maestro del compositor hasta 1908.
El ballet, con coreografía original de Mikhail Fokine, está basado en un cuento de hadas en el que al príncipe Iván, adentrado en el jardín del malvado rey Kastchei, se le aparece un pájaro de oro y fuego; a cambio de darle libertad, obtiene de él una pluma que le permitirá derrotar al rey y obtener a la más bella de las trece princesas que éste tiene cautivas. Los elementos sobrenaturales de la leyenda animaron a Stravinski a flirtear con el cromatismo y a introducir sonoridades instrumentales de una riqueza extraordinaria, y es ese doble juego entre el respeto a la tradición y el guiño al presente (y al futuro) el que debió de cautivar al público que asistió al estreno de la obra en la ópera de París el 25 de junio de 1910. Allí presente, entre toda una galería de invitados ilustres, se hallaba Manuel de Falla, que alabaría la valentía “del que dice lo que siente, sin temor a lo que digan los que no piensan o sienten como él”.
 
La suite de 1945 parte de la atmósfera oscura y sombría del jardín del rey para, después, dibujarnos el ligero aleteo del pájaro, la ronda de las trece princesas con sus manzanas de oro (con su bellísima y perfumada melodía de resonancias orientales a cargo del oboe), la siniestra y arrolladora danza infernal del rey, la dulce Berceuse que entona el pájaro y, finalmente, el éxtasis total con que se celebra la disipación de las sombras y la victoria del bien sobre el mal. Es la tercera suite que tenemos de El pájaro de fuego, y hoy seguimos viendo en ella que, sólo unos años antes de dar un sorprendente giro al sentido de la historia, en la música de Stravinski podían aflorar unas raíces rusas muy profundas. Pero como él mismo nos pediría, no la valoraremos por sus cualidades de rusa sino, simplemente, por sus cualidades de música.
Asier Vallejo Ugarte
 
 
 
 
 
Ning Feng
 
Nig Feng nació en Chengdu, China, estudió en el Conservatorio de Música de Sichuan y en la Royal Academy of Music de Londres, convirtiéndose en el primer alumno en la historia de la Royal Academy en recibir la máxima puntuación.
Ha sido premiado en numerosos concursos internacionales de violín, entre los que se encuentran el Concurso Internacional Hanover, Elisabeth Queen, Yehudi Menuhin y Primer Premio en el Concurso Michael Hill (Nueva Zelanda). En 2002 ganó el premio especial a la mejor interpretación de una obra contemporánea en el Concurso Internacional de Violín Chaikovski . Desde que en 2006 ganó el prestigioso Concurso Paganini, ha actuado en recitales y conciertos en China, Canadá, Reino Unido, Bélgica, Francia, Italia, Japón, Estados Unidos y Alemania. Está considerado como uno de los violinistas más prometedores, lo que le ha permitido actuar con las orquestas Sinfónica Nacional de China, Philharmonia Hungarica, Melbourne Symphony, Berliner Symphoniker, London Mozart Player, Nacional de Bélgica, Symphonie Vienn y NDR Radiophilharmonie de Hannover , entre otras.
Ning Feng toca un violín Peter Stefan Greiner (Bonn 2007).  
Comenzamos nuestro primer programa de la temporada 2012-2013 con la interpretación del Concierto para Violín y Orquesta en Re Mayor Op. 35 TH.59 de Piotr Ilych Tchaikovsky. Interpretamos por primera vez esta obra el 19 de abril de 1952 en la Sociedad Filarmónica bajo la dirección del Maestro Jesús Arámbarri y con la participación de la violinista Camilla Wicks. Desde entonces la hemos podido escuchar en otras 26 ocasiones de la mano de solistas de la talla de Ivry Gitlis, Varujan Cozighian, Gil Shaham, Joshua Bell y Nikolaj Znaider, siendo la última ocasión, el día 3 de mayo de 2007 en Tokio durante la celebración de “La Folle Journée au Japon” y bajo la dirección del Maestro Juanjo Mena. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Breitkopf & Härtel (http://www.breitkopf.com), .
La segunda parte del concierto comenzará con la interpretación, por primera vez en nuestra historia, de la obra Short ride in a fast machine de John Adams. Obra encargo del Great Woods Festival de Mansfield (Massachusetts) fue estrenada el 13 de junio de 1986 por la Pittsburgh Symphony Orchestra bajo la dirección del Maestro Michael Tilson Thomas. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Boosey&Hawkes (http://www.boosey.com).
Para finalizar el concierto podremos escuchar la Suite del ballet “El Pájaro de Fuego” de Igor Stravinsky en su versión de 1945. Interpretamos por primera vez esta obra, aunque en su versión de 1919, el 15 de noviembre de 1932 bajo la dirección del Maestro Jesús Arámbarri. No sería hasta el 19 de febrero de 1967 cuando interpretásemos por primera vez la versión de 1945. Desde entonces hemos podido disfrutar de la misma versión en otras 9 ocasiones, siendo la última el 25 de enero de 1991 bajo la dirección del Maestro Enrique García Asensio en el Teatro Campos Elíseos. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Schott (http://www.schott-music.com)
A continuación les recomendamos una serie de grabaciones comerciales de las obras de nuestro programa. Todas ellas pueden adquirirse en la Fnac o escucharse a través de internet siguiendo los enlaces señalados:
P. I. Tchaikovsky: Concierto para Violín y Orquesta en Re Mayor Op. 35
 Lan Shui / Gil Shaham / Singapore Symphony Orchestra
Release Date: 30/10/2007
Canary Classics
J. Adams: Short ride in a fast machine
Michael Tilson Thomas – San Francisco Symphony Orchestra
Release Date: 13/03/2012
San Francisco Symphony Media
I. Stravinsky: El Pájaro de fuego, Suite (v. 1945)
Igor Stravinsky – Columbia Symphony Orchestra
Release Date: 12/06/2012
Sony Classics
Info covid

Agenda de eventos

Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Sa
Do

Eventos relacionados

Temporada 2022-2023
06 - 07
Oct
2022
>Sonidos de Ucrania

Sonidos de Ucrania

Lugar: Palacio Euskalduna

Concierto de Apertura.

Erik Nielsen, director.
Marie-Pierre Langlamet, arpa.


ANDRÉS ISASI (1890 – 1940)

El pecado, Poema sinfónico op. 19

REINHOLD GLIÈRE (1875 – 1956)

Concierto para arpa y orquesta en Mi bemol Mayor Op. 74*

I. Allegro moderato
II. Tema con variazioni Andante
III. Allegro giocoso

Marie-Pierre Langlamet, arpa.

REINHOLD GLIÈRE (1875 – 1956)

Sinfonía nº 2 en do menor Op. 25**

I. Allegro pesante
II. Allegro giocoso
III. Andante con variazioni
IV. Allegro vivace

* Primera vez por la BOS.
** Estreno en España.

Información y entradas
Temporada 2022-2023
13 - 14
Oct
2022
>América en siete cuerdas

América en siete cuerdas

Lugar: Palacio Euskalduna


Abono:
Iniciación
R. Sierra: Fandangos
Y. Costa/Elodie Boundy: Concerto de fronteira
I. Albeniz / R.Fruhbeck: Suite española, selección
E. Castellanos: Santa Cruz de Pacairigua

Yamandú Costa, guitarra
Carlos Miguel Prieto, director

Un programa que es un puente musical sobre el océano Atlántico, con instrumentos como el violao brasileño de siete cuerdas, heredero de la guitarra española y del que Yamandú Costa, el guitarrista más admirado de Brasil, es un virtuoso consumado. Melodías y ritmos que evocan danzas antiguas (el fandango en versión del puertorriqueño Roberto Sierra), diversidad de paisajes (la orquestación de “nuestro” Frühbeck de la suite de Albéniz), y aromas caraqueños por el venezolano Evencio Castellanos.

Información y entradas
Temporada 2022-2023
27 - 28
Oct
2022
>Nobu y el segundo de Rachmaninov

Nobu y el segundo de Rachmaninov

Lugar: Palacio Euskalduna

A. Isasi: Zharufa, op. 12
P. Dukas: La Peri, poème dansé
S. Rachmaninov: Concierto para piano y orquesta nº 2 en do menor, op. 18

Nobuyuki Tsujii, piano
Erik Nielsen, director

De Nobuyuki Tsuji nos deslumbra su técnica, su sensibilid, en resumen su supercapacidad para la música. Y admiramos que lo haya conseguido venciendo a la cegera con otra supercapacidad: la del tesón. En realidad sólo deberíamos cerrar los ojos con él y darle las gracias por emocionarnos con su versión del Segundo de Rachmaninov. La inspiración en el exotismo oriental está detrás de los dos bellos poemas sonoros de Paul Dukas y nuestro internacional Andrés Isasi, quien ganó el 2º premio de composición del conservatorio de Malmö en 1914 con Zharufa.

Información y entradas
Temporada 2022-2023
03 - 04
Nov
2022
>Debussy y el sonido del Txistu

Debussy y el sonido del Txistu

Lugar: Palacio Euskalduna

C. Debussy: Prelude a la apres midi d’un faune
Tradicional: Zaharra
Javier Martínez: Karibu Peponi
C. Debussy: Images

Garikoitz Mendizabal, txistulari
Erik Nielsen, director

El fauno que imaginó Debussy tocando la flauta entre las ninfas sirve para introducir el sonido ancestral del txistu en la música sinfónica. De la mano de Garikotiz Mendizabal disfrutaremos tanto de la vertiente tradicional de nuestro instrumento, como del lenguaje más actual, en la pieza de Javier Martínez, inspirada en la flauta de tres agujeros que utilizan los kenianos. Otra vez Debussy, esta vez con Images, será un reto para que la orquesta muestre su sutil paleta sonora.

Información y entradas