Conciertos

TEMPORADA BOS 4

Viaje por el romanticismo


Palacio Euskalduna.   20:00 h.

F.J. Haydn: Sinfonía nº 59 en La mayor “Fuego”
R. Schumann: Concierto para piano y orquesta en La menor, op. 54
A. Dvorák: Sinfonía nº 8 en Sol mayor

Martina Filjak, pianoa/piano
Manuel Hernández Silva, zuzendaria/director

FECHAS

  • 26 de noviembre de 2009       Palacio Euskalduna      20:00 h.
  • 27 de noviembre de 2009       Palacio Euskalduna      20:00 h.

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Joseba Berrocal

QUE SIGLO Y MEDIO NO ES NADA

Entre los tres compositores que escucharemos esta noche se cubren más de 150 años de vida profesional. Recordemos las fechas: Joseph Haydn nació en Rohrau, un pueblecillo al este de Viena en 1732 y murió en esta ciudad en 1809. Doce meses y algunos días más tarde, el 8 de junio de 1810, Robert Schumann veía la luz en Zwickau –en realidad a sólo 500 km. de la capital austriaca– para fallecer los 46 años en Endenich, a las afueras de Bonn. Era el año 1856. Para entonces ya había nacido Antonin Dvorák un 8 de septiembre de 1841 en Nelahozeves –él también a menos de 200 kms de Schumann–. Dvorák terminaría sus días en 1904 en Praga, otro centro musical a tiro de piedra.

A nadie se le escapa la cantidad de acontecimientos que tuvieron lugar en este marco temporal. Unas cuantas revoluciones –la rusa de 1905 no entra por un pelo–, otras tantas restauraciones. Más revoluciones, pero éstas industriales; Imperios que marcan la agenda de todo el planeta: Napoleónico, Astrohúngaro, Británico… En el ínterin los Estados Unidos pasan de ser poco más que una Australia Occidental a convertirse en el centro de la galaxia.

El mundo de las artes vivió parecidos zarandeos. Desde Canaletto hasta Picasso pasando por Goya, Gauguin o Schiele. La literatura, la arquitectura, las ciencias… Cada generación miraba a sus abuelos como a trogloditas.

Musicalmente, esta pequeña zona centroeuropea –donde todos los recién nacidos parecían llamados a ser compositores– vio de todo. Mientras Haydn nacía, Johann Sebastian Bach todavía no había ni compuesto el Oratorio de Navidad; y el año que Dvorák falleció, Schoenberg empezaba a dar clases de armonía a Anton Webern y Alban Berg.

Y, sin embargo, las tres piezas hoy programadas, por cuanto estén separadas en el tiempo, parecen tener un cierto aire de familia. Sea en sus características externas (la orquestación clásica, las explosiones de sonido junto a la melodía tierna, las danzas travestidas), sea en la estructura interna de las obras, destacando un desarrollo temático que será marca de la casa de estos siglos.

Es asimismo curioso comprobar que los tres compositores ya eran relativamente apreciados cuando escribieron estas obras, pero ni lejanamente tan famosos como lo serían al cabo de unos años. Todos ellos fueron artistas de largo recorrido, contraejemplos del declinar de la inspiración o del quedar fuera de moda. Los tres guardaban todavía sus mejores composiciones, en realidad aquellas por las que hoy les solemos conocer.

En 1766 Joseph Haydn se trasladó con el príncipe Nicolaus y el resto de la corte a la nueva residencia de Esterhaza, a 90 kms de Viena. Y ello coincidió con el fallecimiento de su superior, Gregor Werner, el maestro de capilla titular. Haydn, que había sido ocasionalmente insultado por el anciano Werner –en realidad los insultos fueron ‘compositor de canciones’ y ‘fashion victim’– se vio de pronto con todas las responsabilidades de su nuevo cargo, entre ellas la de componer unos repertorios religiosos que hasta entonces no formaban parte de sus obligaciones. Es así que sólo conservamos una decena de sinfonías correspondientes al periodo 1766-1770, entre ellas la ‘Feuer’, que ni siquiera está fechada con exactitud, aunque el propio catálogo del compositor la encuadra en torno al año 1768.

El apodo, como en tantas ocasiones en la historia de la música, tiene un origen posterior e incierto. Hay quienes lo ven asociado a los muchos momentos briosos de la obra, entre ellos el propio inicio follonero, en la más sólida tradición Sturm und Drang; pero es más verosímil que recibiera su nombre a raíz de servir como entreacto a la pieza teatral Die Feuerbrunst en una representación de 1774. Sea como sea, Haydn se divirtió aquí al componer. La energía de la que hace gala la obra está ligada a los continuos claroscuros de una orquesta no excesivamente recargada, sin echar mano de las ocho trompetas y resto de la tropa de sus tataranietos Mahler y Bruckner. Para Haydn un par de oboes y trompas bastaban para encender un buen fuego.
La misma facilidad que Haydn tenía para escribir sinfonías contrasta con los esfuerzos de Robert Schumann y sus conciertos para piano. Desde que era un crío iba tras ello, pero mientras su futura esposa, Clara Wieck, ya había compuesto uno en la menor con 17 añitos, Robert prefirió abandonar sus tres primeros intentos: el de mi menor de cuando tenía 16 años, el de mi bemol mayor de sus 18 y el de fa mayor de sus 21. Y es casi de milagro que hoy tengamos su archiconocido concierto en la menor.

Lejos de las románticas visiones de una obra global y unificada en su diseño primigenio, el Concierto para piano y orquesta op. 54 no fue en origen sino una preciosa Fantasía para piano y orquesta compuesta en 1841 y para la que Schumann no encontraba editor. Estos formatos pequeños se vendían mal. Schumann creyó, y acertó, que si le añadía otros dos tiempos le quedaría una obrita curiosa. Dicho y hecho, el éxito fue clamoroso e ininterrumpido tras su estreno el uno de enero de 1846. El mismo que acompañó catorce años más tarde a su siguiente concierto, el de violoncello  op. 129. Es llamativo que la fama orquestal de Schumann resida en sus dos conciertos más que en sus propias sinfonías. (Hay por ahí un tercer concierto, para violín, que un horrorizado Joachim se apresuró a enterrar en un cajón del escritorio de la historia para que el buen nombre de su amigo no sufriera, pero esto, como diría Kipling, es otra historia…)

Dvorák fue otro compositor que debe gran parte de su popularidad a un fantástico concierto para cello, popularidad que comparte con su otra obra más programada, la Sinfonía del Nuevo Mundo, ambas obras de madurez.

Las dudas y dificultades de Schumann con sus primeros conciertos para piano son las mismas que Dvorak vivió con sus sinfonías iniciales. Hasta tal punto que prefirió no considerarlas como obras dignas de mención. Sólo a partir del quinto intento comenzó la cuenta, con lo que tenemos un buen lío de catálogo. La Novena fue en realidad publicada como Quinta, y la Octava, que hoy escucharemos, fue conocida durante décadas como la Cuarta, mientas que el propio Dvorák –al haber reconocido por el camino a algunas bastardas, pero no a todas– la llamaba su Séptima.

Esta definitivamente Octava Sinfonía op. 88 fue compuesta con la resolución habitual de Dvorák en unas pocas semanas de 1889 y estrenada al año siguiente en Praga. El público ya conocía al compositor pero fue esta corta sinfonía, de menos de cuarenta minutos, la que comenzó a consolidar su futura leyenda. Hasta el punto de que un buen puñado de aficionados –no se sabe muy bien si por verdadera convicción o por esnobismo– la prefiere a su hermana del Nuevo Mundo. Desde luego razones no faltan…

Dvorák estaba, sin saberlo, escribiendo el principio del fin de la sinfonía europea. Una forma musical que había acompañado a nuestros antepasados durante un siglo y medio y a la que, afortunadamente, todavía podemos echar un vistazo de vez en cuando en nuestro siglo XXI.

Joseba Berrocal

 

Martina Filjak, piano

Martina Filjak nació en Zagreb y creció en el seno de una familia de pianistas. Completó su educación musical en la Academia de Música de Zagreb y en el Conservatorio de Viena. También estudia en Rotterdam (Holanda) y Karlsruhe (Alemania).

Con el fin de desarrollar sus estudios artísticos, participó en clases magistrales (Moscú, Salzburgo y Nueva York) y  en el curso para solistas  de la Hochschule für Musik und Theater en Hannover con el profesor Mi Kyung Kim.

Desde su infancia ha ganado varios premios internacionales, entre ellos el premio Boesendorfer en Viena,  premio especial en el Concurso Okiden en Japón,  primer premio en el Concurso Internacional Johannes Brahms en Austria, el M. Masin en Italia, el International Keyboard Institute Competition en Nueva York (EE.UU) y el Concurso Vincenzo Bellini en Italia,  primer premio y Medalla de Oro en el 54º Concurso Internacional de Piano Maria Canals en Barcelona

Como solista ha actuado en la  Concertgebouw de  Amsterdam,  Hotel de Ville de Bruselas, Philharmonic Hall de  Ljubljana, Salle Cortot de París, Palais des Congres de Estrasburgo, National Palace of Culture de Sofia,  Boesendorfer Saal de Viena, Steinway Hall de Nueva York.

Entre los proyectos para los años 2009 y 2010 se incluyen giras por España, Argentina y China,  recitales en la Salle Cortot en París, Carnegie Hall en Nueva York y en el Konzerthaus de Berlín, así como su primera grabación para el sello Naxos.   

Manuel Hernández Silva, zuzendaria / director

Estudió dirección con Reinhard Schwarz y Georg Mark en el Conservatorio Superior de Viena, con Matrícula de Honor. Ese mismo año gana el 1º premio del Concurso Forum Jüngerkünstlern de la Orquesta de Cámara de Viena, dirigiendo esta última en la Konzerthaus de Viena y en la Brucknerhaus de Linz. Ha sido invitado de la Orquesta Sinfónica de Viena, de la Radio de Praga, Sinfónica de Israel, Orquesta de la Radio de Colonia, Nord-Tchekische Filarmonie, Orquesta de Cámara Filarmónica Checa, Sinfónica de Karlsbad, Orquesta KBS de Seúl (Corea), Filarmónica de Calgary, las Sinfónicas de Montreal, Toronto, Ottawa, Hartford, San Diego, Portland, y Opera de West Palm Beach, entre otras. Su actividad como docente abarca Cursos Internacionales, Conferencias y Clases Magistrales de Dirección de Orquesta en el Conservatorio Superior de Viena. Recientemente ha dirigido a la Sinfónica de Viena en el Musikverein de esa ciudad, con la que también ha grabado un disco. Próximos compromisos incluyen varias orquestas españolas (Sinfónica de Bilbao, Real Filharmonía de Galicia, Sinfónica de Castilla y León, Orquestra del Vallés…), la Orquesta Sinfónica de la Radio de Praga, Westdeutsche Rundfunk, o Filarmónica de Bremen así como La Flauta Mágica en la temporada de ópera de Murcia.

Clasicismo, romanticismo y nacionalismo en Europa Central. Un programa que recoge la evolución en el siglo XIX de la mejor tradición musical del viejo continente. Dos sinfonías, la “Fuego” de Haydn, ejemplo de la estética del “Sturm und Drang” (tormenta y pasión) y la Octava de Dvorák, con sus hermosas resonancias bohemias, acompañan al concierto romántico de Schumann, retrato musical de su amor por Clara Wieck.

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Lugar: Palacio Euskalduna

Giancarlo Guerrero, director
Joaquín Achúcarro, piano


I

AUGUSTA HOLMÈS (1847-1903)

Andromède, Poema sinfónico*

CÉSAR FRANCK (1822-1890)

Variaciones sinfónicas para piano y Orquesta.

Joaquín Achúcarro, piano

II

MODEST MUSSORGSKY (1839-1881) / MAURICE RAVEL (1875-1937)

Cuadros de una exposición.

I. Promenade – Gnomus
II. Promenade – El castillo medieval
III. Promenade – Tullerias
IV. Promenade – Bydlo
V. Baile de los polluelos dentro del cascarón
VI. Samuel Goldenberg y Schmuyle
VII. El mercado
VIII. Catacumbas (Sepulcrum Romanum)
IX. La cabaña sobre patas de gallina (o la choza de Baba-Yaga)
X. La gran puerta de Kiev

Información y entradas
Temporada 2021-2022
21 - 24 - 27 - 28 - 30
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2022
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Madama Butterfly

Lugar: Palacio Euskalduna

Giacomo Puccini

Representaciones

  • Sábado 21 de Mayo de 2022 19:00h
  • Martes 24 de Mayo de 2022 19:30h
  • Viernes 27 de Mayo de 2022 19:30h
  • Sábado 28 de Mayo de 2022 19:00h (*OB)
  • Lunes 30 de Mayo de 2022 19:30h

*OB: Opera Berri

Patrocina:

FICHA

  • Cio-Cio San: Maria Agresta*
  • Cio-Cio San BERRI: Carmen Solís
  • Pinkerton: Sergio Escobar
  • Pinkerton BERRI: Javier Tomé
  • Suzuki: Carmen Artaza*
  • Sharpless: Damián del Castillo
  • Goro: Jorge Rodríguez-Norton
  • Kate Pinkerton: Marta Ubieta
  • Yamadori y Comisario: Jose Manuel Día
  • Tío Bonzo: Fernando Latorre
  • Oficial del registro: Javier Campo**
  • Yakuside: Gexan Etxabe
  • La madre de Cio-Cio San: Eider Torrijos**
  • La tía de Cio-Cio San: Leyre Mesa**
  • La prima de Cio-Cio San Olga Revuelta**
  • Bilbao Orkestra Sinfonikoa
  • Coro de Ópera de Bilbao: Director Boris Dujin
  • Director musical: Henrik Nánási*
  • Director de escena: Stefano Monti
  • Coproducción Teatro Comunale di Modena / Teatro Municipale di Piacenza

*Debuta en ABAO Bilbao Opera
**Coro de Ópera de Bilbao

MÁS INFORMACIÓN

Benjamin Franklin Pinkerton, un oficial de la Armada de Estados Unidos, inspecciona una casita en una colina cercana a Nagasaki desde la que se ve el puerto. Va a alquilársela a Goro, un servicial casamentero. Junto con la casa recibe también a tres criados y a una geisha como mujer, cuyo nombre es Cio-Cio San, pero que es conocida como Butterfly. El alquiler, según la costumbre japonesa, es por una duración de 999 años, susceptible de ser renovado todos los meses. El cónsul estadounidense, Sharpless, llega jadeante después de haber subido la colina. Pinkerton describe su filosofía del yanqui indómito que recorre el mundo en busca de experiencias y placeres. No está seguro de si sus sentimientos por la joven japonesa son realmente amor o simplemente un capricho, pero su intención es seguir adelante y celebrar la ceremonia nupcial. Sharpless le advierte de que es posible que la muchacha tenga una visión diferente del matrimonio, pero Pinkerton hace caso omiso de sus preocupaciones y le dice que algún día tendrá una verdadera esposa estadounidense. Ofrece al cónsul güisqui y propone un brindis.

Llega Butterfly con sus amigos para la ceremonia. En una conversación casual tras la presentación formal, la muchacha admite que tiene tan solo quince años y explica que su familia fue importante en otro tiempo, pero que luego perdió su posición desahogada, por lo que no le ha quedado más remedio que ganarse la vida como geisha. Llegan sus familiares y hablan sobre la celebración de un matrimonio tan desigual. Cio-Cio San enseña a Pinkerton sus exiguas posesiones y le confiesa que ha estado en la misión cristiana y que tiene la intención de convertirse a la religión de su marido. El comisionado imperial lee el contrato matrimonial y los parientes felicitan a la pareja. De repente, se oye desde lejos una voz amenazadora: es el bonzo, el tío de Butterfly, un sacerdote. Maldice a la muchacha por haber ido a la misión y por renunciar a su religión ancestral. Pinkerton les ordena a todos que se vayan e intenta consolar a Butterfly con palabras dulces. Suzuki le ayuda a ponerse el kimono nupcial antes de que la pareja se reúna en el jardín, donde se dejan llevar por la pasión.

Cuando comienza el Acto II han transcurrido tres años y Cio-Cio San está esperando el regreso de su marido a casa. Suzuki implora ayuda a los dioses, pero Butterfly le reprende por creer en los dioses japoneses en vez de en la promesa de Pinkerton de que un día regresaría. Aparece Sharpless con una carta de Pinkerton, pero antes de que pueda leerla a Butterfly, aparece Goro con el último pretendiente de la joven, el acaudalado príncipe Yamadori. Butterfly sirve amablemente té a los invitados, pero insiste en que no está disponible para contraer matrimonio: su marido estadounidense no la ha dejado y le dio palabra de que un día regresaría. Pide a Goro y Yamadori que se vayan. Sharpless intenta leer la carta de Pinkerton y sugiere a Butterfly que quizá debería reconsiderar la oferta de Yamadori. Como respuesta, ella le muestra al cónsul el hijo que ha tenido con Pinkerton. Dice que su nombre es “Pesar”, pero que cuando regrese su padre se llamará “Dicha”. Sharpless está demasiado hundido para seguir leyéndole el contenido de la carta. Se va prometiéndole que informará a Pinkerton sobre la existencia de su hijo. Un cañonazo en el puerto anuncia la llegada de un barco. Butterfly y Suzuki leen su nombre desde la terraza: es el de Pinkerton. Radiante de alegría, Butterfly se une a Suzuki para decorar la casa con flores. Cae la noche y Butterfly, Suzuki y el niño emprenden una vigilia sin apartar la vista del puerto.

Amanece y Suzuki insiste en que Butterfly intente dormir un poco. Butterfly mete al niño en la casa. Aparece Sharpless con Pinkerton y Kate, la nueva mujer de Pinkerton. Suzuki se da cuenta de quién es la mujer estadounidense y se muestra de acuerdo en ayudar a comunicar la noticia a Butterfly. A Pinkerton le invade la sensación de culpa y se retira un poco para recordar los días pasados en la casa. Cio-Cio San entra apresuradamente confiando en encontrar a Pinkerton, pero es a Kate a quien ve en su lugar. Comprendiendo la situación, se muestra de acuerdo en renunciar a su hijo, pero insiste en que sea Pinkerton quien vuelva a por él. Tras echar a todo el mundo, Butterfly saca la daga con la que su padre se había suicidado, pues prefiere morir con honor que vivir con vergüenza. Se detiene por un instante cuando entra el niño inesperadamente, pero Butterfly lo saca al jardín y ella se retira detrás de una cortina. Cuando llega Pinkerton, pronunciando su nombre, la joven se clava la daga.

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Temporada 2022-2023
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2022
>Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Lugar: Guggenheim Bilbao

Coincidiendo con el centenario de la BOS el Museo Guggenheim Bilbao celebra su 25º Aniversario. En esta doble celebración, el Museo será el escenario de un gran concierto de la BOS abierto a la ciudadanía cuyo programa incluirá “Cuadros de una exposición”, la obra con la que Modest Mussorgsky rindió homenaje a su amigo Viktor Hartmann, con ocasión de la exhibición de algunas de sus obras tras su fallecimiento. La pieza representa un recorrido de cuadro en cuadro, en un estilo musical de fuerte carácter descriptivo. Compuesta originalmente para piano, la música fue “coloreada” por Maurice Ravel con una brillante orquestación. Junto a este gran clásico, en este concierto se recuperará el poema sinfónico, de lenguaje denso y poderoso, “Andrómeda”, de Augusta Holmès, compositora francesa injustamente tratada por la historia, al igual que muchas de sus colegas. Una gran oportunidad para celebrar la amistad y el diálogo entre las artes.

Patrocina:

Localización : Atrio
Punto de venta : Taquilla y Web
Duración : 60
Más información : Aforo limitado y uso responsable de mascarilla.
Se ruega puntualidad. No se podrá acceder al Atrio una vez iniciada la actividad.

Web: Guggenheim

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