Conciertos

TEMPORADA BOS 1

Concierto de Apertura


Palacio Euskalduna.   19:30 h.

C. Halffter: Halfbeniz, divertimento para orquesta
I. Albéniz / J. Rueda: Evocación, Lavapiés y Triana, de Iberia
C. Halffter: Tiento de primer tono y batalla imperial
G. Mahler: Sinfonía nº 1 en Re mayor, “Titán”

Günter Neuhold, director

FECHAS

  • 07 de octubre de 2010       Palacio Euskalduna      19:30 h.
  • 08 de octubre de 2010       Palacio Euskalduna      19:30 h.

Conoce aquí todas las ventajas de ser abonado de la BOS

GUIA DE AUDICION

Comenzamos nuestra Temporada de abono con un concierto de Aniversarios. Celebremos el 80 cumpleaños de Cristobal Halffter y el 150 aniversario del nacimiento de Isaac Albéniz y de Gustav Mahler.

En la primera parte interpretaremos por primera vez en nuestra historia dos obras de Cristobal Halffter. La primera obra es Halfbéniz, Divertimento para Orquesta. Esta obra fue estrenada el 23 de febrero de 2001 en Madrid por la Orquesta Nacional de España bajo la dirección de Rafael Frühbeck de Burgos y se compuso tras el encargo de la Sociedad Estatal Nuevo Milenio. Cerrando la primera parte de nuestro concierto podremos escuchar la obra Tiento de primer tono y batalla imperial. Esta obra fue escrita (en 1986) por encargo de la Simphonieorchester Basel sobre dos obras de la literatura española para órgano (Tiento del primer tono de Antonio Cabezón y Batalla imperial de Juan Bautista Cabanilles) como regalo sonoro para Paul Sacher en su 80 cumpleaños. Ambas obras están editadas por Universal Edition, A.G. de Viena, Austria.

Entre ambas obras podremos escuchar las orquestaciones de Jesús Rueda sobre tres piezas de la Suite Iberia de Isaac Albéniz: Evocación, Triana y Lavapiés. Estas obras, estrenadas entre los años 2002 y 2007, las interpretamos por primera vez el pasado mes de agosto en el Festival de Santander bajo la dirección de nuestro director titular Günter Neuhold y están editadas por Tritó S.L. de Barcelona.

En la segunda parte podremos escuchar la Sinfonía nº 1 en re menor “Titán” de Gustav Mahler. Interpretamos por primera vez esta obra el 6 de octubre de 1961 en el Teatro Buenos Aires de Bilbao bajo la dirección de Rafael Frühbeck de Burgos y la hemos podido disfrutar en otras 18 ocasiones, siendo la última los días 26 y 27 de mayo de 2005 en el Palacio Euskalduna bajo la dirección de Enrique Diemecke. Para esta ocasión utilizaremos la edición crítica de Reinhold Kubik publicada el año 1992 por la Sociedad Internacional Gustav Mahler (http://www.gustav-mahler.org/) y la editorial Universal Edition, A.G. de Viena, Austria.

A continuación les recomendamos una serie de grabaciones comerciales de las obras de nuestro programa. Todas ellas pueden adquirirse a través de internet en los enlaces señalados.

I. Albéniz / J. Rueda: Evocación, Triana y Lavapiés.

Isaac Albéniz / J. Rueda: Evocación; Triana; Lavapiés

Orquesta de Cadaqués.

Gianandrea Noseda, director.

TRITO – TD 0042

http://www.trito.es/product,es/TD00042/Poemes-d-amour-Evocacion-Triana-Lavapies.html

 

C. Halffter: Tiento de primer tono y batalla imperial 

C. Halffter: Obras orquestales

Radio-Sinfonie-Orchester Frankfurt

Cristóbal Halffter, director.

COL-LEGNO – WWE 20204

http://www.amazon.co.uk/Orchestral-Music-Frankfurt-Radio-German/dp/B000NJLWZA/ref=sr_1_fkmr0_1?ie=UTF8&qid=1284659117&sr=1-1-fkmr0

 

G. Mahler: Sinfonía nº 1 “Titán”

G. Mahler: Sinfonía nº 1 en Re Mayor “Titán” (Blumine incl.)

Badische Staatskapelle Karlsruhe

Günter Neuhold, director.

ANTES EDITION BM-CD 31.9042

 

G. Mahler: Sinfonía nº 1 en Re Mayor “Titán”

Bavarian Radio Symphony Orchestra

Rafael Kubelík, director.

DG The originals 449735

NOTAS AL PROGRAMA
HOMENAJES

La suite Iberia de Isaac Albéniz (1860-1909), escrita durante la primera década del siglo XX, sigue siendo un referente vivo para la creación contemporánea, una verdadera muestra de cómo se puede trascender una música nacida del folclore con “sólo” evocar unos climas, unos aromas o unos colores, porque las doce piezas de Iberia no son cuadros, pinturas o fotografías: son impresiones (impressions) poéticas, transparencias sonoras, cantos a una tierra, la andaluza, cuyo luz brilla con tenues tonos de nostalgia, con sutiles y serenos ecos de melancolía, pero también con pasión, con calor, con un fuego muy especial. La luz como metáfora de un país cálido, sensual y soleado, y a la vez como símbolo de ese océano impresionista que se abría una y otra vez ante el músico en su Francia de adopción. Por todo ello, han sido muchos los pianistas que se han acercado a la suite en estos más de cien años, y aún hoy parece haber toda una pléyade de grandes iberistas que sigue renovando y modernizando una tradición interpretativa tan sólida como heterogénea, pero quizás Iberia estaría un poco menos presente en las salas de conciertos si no fuera por todos esos compositores que han orquestado (mejor o peor) una o varias piezas de la serie con la idea de revelar nuevos timbres, nuevas resonancias, de elevar armonías a veces aparentemente alejadas, escondidas o silenciadas. Así lo hace el madrileño Jesús Rueda (n. 1961), que en su transcripción para una plantilla más bien reducida de tres páginas de la suite demuestra tener claro que el españolismo de Iberia tiene tanto o más de noble y de intimista que de flamenco, por lo que no plantea deformar la estética albeniciana, ni tampoco entrometerse en ella, sino, en verdad, subrayarla y colorearla. “Evocación”, originalmente “Prelude”, es el pórtico de la suite, su pieza más enigmática, tranquila y misteriosa, todo lo que contrario que “Triana”, brillante, apoteósica y hasta bullanguera, sorprendente en ritmos y armonías, y que la disonante “Lavapiés”, la única no directamente inspirada en Andalucía, con su casticismo madrileño encauzado a través de esa habanera airosa y guasona que sugiere el sonido de un organillo callejero.
Otra vía es la que escoge Cristóbal Halffter (n. 1930) en Halfbéniz, pues no traslada directamente al espacio sinfónico una página de la suite, en este caso “El albaicín”, sino que parte de ella y la toma como raíz; así, no cuesta reconocer el lejano canto de la guitarra que evocan los primeros compases de la pieza original, y aunque durante el divertimento Halffter lo distorsiona y lo desfigura hacia un singular espacio caótico, al final de la obra acaba volviendo a ellos, al barrio gitano de Granada, a Albéniz. Encargada por la Sociedad Estatal “España Nuevo Milenio”, la partitura se estrenó en el Auditorio Nacional de Madrid en febrero de 2001, con Rafael Frühbeck de Burgos al frente de la Orquesta Nacional de España. Quince años antes, Halffter había estrenado en Basilea su Tiento de primer tono y batalla imperial en homenaje al músico y mecenas suizo Paul Sacher, que por entonces celebraba su ochenta aniversario. En este caso las referencias son dos, el “Tiento de primer tono” de Antonio de Cabezón (1510-1566) y la “Batalla imperial” de Juan Bautista de Cabanilles (1644-1712), por lo que la gravedad, la maestría contrapuntística y la expresión festiva de los grandes organistas del pasado se une con la creatividad del músico contemporáneo, que en este caso no es el (post)revolucionario de los cincuenta o el (post)vanguardista de los sesenta y setenta, sino el humanista que vino después, el renovador y el defensor de una tradición para la que, en sus manos, el tiempo parece no pasar jamás. 
Gustav Mahler (1860-1911) es otro mundo, desde luego, una figura única, distinta, excepcional, completamente aparte, un hombre abatido, volcánico, contradictorio, desafiante, extenuado en su continua lucha con la muerte. No por nada quiso expresarse, en una época muy concreta, a través de los poemas de Friedrich Rückert: “¡Puede muy bien creerse que estoy muerto! De hecho, no hay nada que me importe si se me considera muerto. Ni siquiera puedo negarlo. Realmente he muerto para el mundo” (“Ich bin der Welt abhanden gekommen”, Rückert-lieder, 1901). Incluso entre 1884 y 1889, que es cuando escribe su Primera sinfonía, el joven Mahler muestra una capacidad extraordinaria para expresar sus emociones a través de la música. Su catálogo no es aún excesivamente amplio: las obras más importantes hasta el momento son la cantata Das klagende Lied (“La canción del lamento”) y el ciclo Lieder eines fahrenden Gesellen (“Canciones de un camarada errante”), escrito sobre textos propios, con excepción del primero, entre 1883 y 1884. Son precisamente estas canciones las que marcan la pauta de la sinfonía, que posee, “por su exuberancia emocional, por la audacia incondicional e inconsciente de su novedad en la expresión y por su riqueza imaginativa, la fuerza única de una obra maestra de juventud”, según palabras de Bruno Walter. Y, es verdad, esto que para Mahler no sería más que un “ensayo juvenil” parece ya una auténtica confesión personal, la puesta en música de recuerdos quizás muy dolorosos sobre los que acaba imponiendo un grito altisonante y triunfal. Concebida inicialmente como un gran poema sinfónico, Viena recibe la versión definitiva de la obra en 1900, y no sin cierta perplejidad, pues entusiasma a unos pocos y desconcierta (escandaliza) a muchos más, entre éstos a Eduard Hanslick, quien, recuperado tras el “horroroso” movimiento final, escribe en referencia a Mahler: “¡Uno de los dos debe de estar loco, y no soy yo!”.
Como es evidente, dado su origen, la obra puede adoptar un carácter programático: un hombre, un héroe (el “Titán” de Jean Paul), enfrentado al mal y que, a base de esfuerzo y sacrificio, acaba alzándose con la victoria. Aparece ya también uno de los elementos clave en el pensamiento musical mahleriano: la llamada de la naturaleza, que se arrastra lentamente, sobre una cuerda suspendida, en el inicio del primer movimiento. Se oye el canto de un cuco, también una lejana fanfarria, y enseguida los violonchelos presentan el tema principal (extraído de “Ging Heute morgen ubers Feld”, de las Canciones de un camarada errante), que abre la vía de un lirismo plácido y pastoril que, en cualquier caso, no evita el enfrentamiento posterior que mantiene el protagonista con la naturaleza o, quizás, la naturaleza consigo misma. Un vigoroso Ländler en 3/4 de aire popular se opone en el segundo movimiento, que hace las veces de Scherzo, a un Trío de inspiración un tanto urbana: es el contraste entre el campo y la ciudad, que con los años va a derivar en contraste entre el día y la noche, entre la luz y la oscuridad.
En el tercer movimiento, que en su versión primitiva llevaba el título de “Marcha fúnebre al estilo de Callot”, o sea, a un estilo paródico y extravagante no exento de carga dramática, el camarada errante (“Die zwei blauen Augen”) vuelve al primer plano con el sombrío y persistente tema de la cuerda grave, a la que se une el oboe presentando un par de melodías grotescas y hasta un punto macabras. Es por ello que aún parece más bella y hermosa la sección central que abre el arpa y siguen los violines con una melodía de gran hondura poética. El amplísimo movimiento final tiene un arranque tan furioso, explosivo, brutal y titánico que la sensación de inquietud late de fondo incluso cuando la cuerda expone las melodías más dulces de la sinfonía o cuando se trata de recuperar la atmósfera del movimiento inicial, pues Mahler parece querer liberar sus emociones para siempre, y éstas estallan una y otra vez en violentos clímax revelando no ya el triunfo del titán sobre el mal, sino el adiós definitivo del compositor a una época de la que aún parecía incapaz de alejarse: su infancia.

Asier Vallejo Ugarte

Abrimos con un gran programa sinfónico tejido en homenaje a tres aniversarios: Cristóbal Halffter en su 80 cumpleaños y Albéniz y Mahler en el 150 aniversario de su nacimiento. De Halffter incluimos su aplaudido y sorprendente Tiento…, y Halfbeniz, cuyo título da cuenta del carácter de homenaje de la obra. Tres sutiles orquestaciones de Iberia, la obra maestra de Albéniz, dejan paso en la segunda parte a la sinfonía “Titán”, el rutilante estreno sinfónico de Gustav Mahler.

Info covid

Agenda de eventos

Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Sa
Do

Eventos relacionados

Temporada 2021-2022
09 - 10
Jun
2022
>Achúcarro y los Cuadros de una exposición

Achúcarro y los Cuadros de una exposición

Lugar: Palacio Euskalduna

Giancarlo Guerrero, director
Joaquín Achúcarro, piano


I

AUGUSTA HOLMÈS (1847-1903)

Andromède, Poema sinfónico*

CÉSAR FRANCK (1822-1890)

Variaciones sinfónicas para piano y Orquesta.

Joaquín Achúcarro, piano

II

MODEST MUSSORGSKY (1839-1881) / MAURICE RAVEL (1875-1937)

Cuadros de una exposición.

I. Promenade – Gnomus
II. Promenade – El castillo medieval
III. Promenade – Tullerias
IV. Promenade – Bydlo
V. Baile de los polluelos dentro del cascarón
VI. Samuel Goldenberg y Schmuyle
VII. El mercado
VIII. Catacumbas (Sepulcrum Romanum)
IX. La cabaña sobre patas de gallina (o la choza de Baba-Yaga)
X. La gran puerta de Kiev

Información y entradas
Temporada 2021-2022
21 - 24 - 27 - 28 - 30
May
2022
>Madama Butterfly

Madama Butterfly

Lugar: Palacio Euskalduna

Giacomo Puccini

Representaciones

  • Sábado 21 de Mayo de 2022 19:00h
  • Martes 24 de Mayo de 2022 19:30h
  • Viernes 27 de Mayo de 2022 19:30h
  • Sábado 28 de Mayo de 2022 19:00h (*OB)
  • Lunes 30 de Mayo de 2022 19:30h

*OB: Opera Berri

Patrocina:

FICHA

  • Cio-Cio San: Maria Agresta*
  • Cio-Cio San BERRI: Carmen Solís
  • Pinkerton: Sergio Escobar
  • Pinkerton BERRI: Javier Tomé
  • Suzuki: Carmen Artaza*
  • Sharpless: Damián del Castillo
  • Goro: Jorge Rodríguez-Norton
  • Kate Pinkerton: Marta Ubieta
  • Yamadori y Comisario: Jose Manuel Día
  • Tío Bonzo: Fernando Latorre
  • Oficial del registro: Javier Campo**
  • Yakuside: Gexan Etxabe
  • La madre de Cio-Cio San: Eider Torrijos**
  • La tía de Cio-Cio San: Leyre Mesa**
  • La prima de Cio-Cio San Olga Revuelta**
  • Bilbao Orkestra Sinfonikoa
  • Coro de Ópera de Bilbao: Director Boris Dujin
  • Director musical: Henrik Nánási*
  • Director de escena: Stefano Monti
  • Coproducción Teatro Comunale di Modena / Teatro Municipale di Piacenza

*Debuta en ABAO Bilbao Opera
**Coro de Ópera de Bilbao

MÁS INFORMACIÓN

Benjamin Franklin Pinkerton, un oficial de la Armada de Estados Unidos, inspecciona una casita en una colina cercana a Nagasaki desde la que se ve el puerto. Va a alquilársela a Goro, un servicial casamentero. Junto con la casa recibe también a tres criados y a una geisha como mujer, cuyo nombre es Cio-Cio San, pero que es conocida como Butterfly. El alquiler, según la costumbre japonesa, es por una duración de 999 años, susceptible de ser renovado todos los meses. El cónsul estadounidense, Sharpless, llega jadeante después de haber subido la colina. Pinkerton describe su filosofía del yanqui indómito que recorre el mundo en busca de experiencias y placeres. No está seguro de si sus sentimientos por la joven japonesa son realmente amor o simplemente un capricho, pero su intención es seguir adelante y celebrar la ceremonia nupcial. Sharpless le advierte de que es posible que la muchacha tenga una visión diferente del matrimonio, pero Pinkerton hace caso omiso de sus preocupaciones y le dice que algún día tendrá una verdadera esposa estadounidense. Ofrece al cónsul güisqui y propone un brindis.

Llega Butterfly con sus amigos para la ceremonia. En una conversación casual tras la presentación formal, la muchacha admite que tiene tan solo quince años y explica que su familia fue importante en otro tiempo, pero que luego perdió su posición desahogada, por lo que no le ha quedado más remedio que ganarse la vida como geisha. Llegan sus familiares y hablan sobre la celebración de un matrimonio tan desigual. Cio-Cio San enseña a Pinkerton sus exiguas posesiones y le confiesa que ha estado en la misión cristiana y que tiene la intención de convertirse a la religión de su marido. El comisionado imperial lee el contrato matrimonial y los parientes felicitan a la pareja. De repente, se oye desde lejos una voz amenazadora: es el bonzo, el tío de Butterfly, un sacerdote. Maldice a la muchacha por haber ido a la misión y por renunciar a su religión ancestral. Pinkerton les ordena a todos que se vayan e intenta consolar a Butterfly con palabras dulces. Suzuki le ayuda a ponerse el kimono nupcial antes de que la pareja se reúna en el jardín, donde se dejan llevar por la pasión.

Cuando comienza el Acto II han transcurrido tres años y Cio-Cio San está esperando el regreso de su marido a casa. Suzuki implora ayuda a los dioses, pero Butterfly le reprende por creer en los dioses japoneses en vez de en la promesa de Pinkerton de que un día regresaría. Aparece Sharpless con una carta de Pinkerton, pero antes de que pueda leerla a Butterfly, aparece Goro con el último pretendiente de la joven, el acaudalado príncipe Yamadori. Butterfly sirve amablemente té a los invitados, pero insiste en que no está disponible para contraer matrimonio: su marido estadounidense no la ha dejado y le dio palabra de que un día regresaría. Pide a Goro y Yamadori que se vayan. Sharpless intenta leer la carta de Pinkerton y sugiere a Butterfly que quizá debería reconsiderar la oferta de Yamadori. Como respuesta, ella le muestra al cónsul el hijo que ha tenido con Pinkerton. Dice que su nombre es “Pesar”, pero que cuando regrese su padre se llamará “Dicha”. Sharpless está demasiado hundido para seguir leyéndole el contenido de la carta. Se va prometiéndole que informará a Pinkerton sobre la existencia de su hijo. Un cañonazo en el puerto anuncia la llegada de un barco. Butterfly y Suzuki leen su nombre desde la terraza: es el de Pinkerton. Radiante de alegría, Butterfly se une a Suzuki para decorar la casa con flores. Cae la noche y Butterfly, Suzuki y el niño emprenden una vigilia sin apartar la vista del puerto.

Amanece y Suzuki insiste en que Butterfly intente dormir un poco. Butterfly mete al niño en la casa. Aparece Sharpless con Pinkerton y Kate, la nueva mujer de Pinkerton. Suzuki se da cuenta de quién es la mujer estadounidense y se muestra de acuerdo en ayudar a comunicar la noticia a Butterfly. A Pinkerton le invade la sensación de culpa y se retira un poco para recordar los días pasados en la casa. Cio-Cio San entra apresuradamente confiando en encontrar a Pinkerton, pero es a Kate a quien ve en su lugar. Comprendiendo la situación, se muestra de acuerdo en renunciar a su hijo, pero insiste en que sea Pinkerton quien vuelva a por él. Tras echar a todo el mundo, Butterfly saca la daga con la que su padre se había suicidado, pues prefiere morir con honor que vivir con vergüenza. Se detiene por un instante cuando entra el niño inesperadamente, pero Butterfly lo saca al jardín y ella se retira detrás de una cortina. Cuando llega Pinkerton, pronunciando su nombre, la joven se clava la daga.

Ver más
Temporada 2022-2023
18
Jun
2022
>Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Lugar: Guggenheim Bilbao

Coincidiendo con el centenario de la BOS el Museo Guggenheim Bilbao celebra su 25º Aniversario. En esta doble celebración, el Museo será el escenario de un gran concierto de la BOS abierto a la ciudadanía cuyo programa incluirá “Cuadros de una exposición”, la obra con la que Modest Mussorgsky rindió homenaje a su amigo Viktor Hartmann, con ocasión de la exhibición de algunas de sus obras tras su fallecimiento. La pieza representa un recorrido de cuadro en cuadro, en un estilo musical de fuerte carácter descriptivo. Compuesta originalmente para piano, la música fue “coloreada” por Maurice Ravel con una brillante orquestación. Junto a este gran clásico, en este concierto se recuperará el poema sinfónico, de lenguaje denso y poderoso, “Andrómeda”, de Augusta Holmès, compositora francesa injustamente tratada por la historia, al igual que muchas de sus colegas. Una gran oportunidad para celebrar la amistad y el diálogo entre las artes.

Patrocina:

Localización : Atrio
Punto de venta : Taquilla y Web
Duración : 60
Más información : Aforo limitado y uso responsable de mascarilla.
Se ruega puntualidad. No se podrá acceder al Atrio una vez iniciada la actividad.

Web: Guggenheim

Ver más