Conciertos

TEMPORADA BOS 8


Palacio Euskalduna.   19:30 h.

F. Mendelssohn: Sinfonía nº 4 en La mayor, op. 90 “Italiana”
S. Prokofiev: Concierto para violín y orquesta nº 1 en Re mayor
G. Enesco: Rapsodia rumana en La mayor, op. 11 nº1

Boris Belkin, violín
Pavel Kogan, director

FECHAS

  • 29 de enero de 2015       Palacio Euskalduna      19:30 h.
  • 30 de enero de 2015       Palacio Euskalduna      19:30 h.

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NIÑOS PRODIGIO

La música es el arte que posiblemente más se relaciona con ese don extraordinario con el que algunos niños prodigio están dotados desde los primeros años de sus vidas. Las tres composiciones que escucharemos hoy fueron escritas por algunos de los mayores niños prodigio que la historia de la música ha dado: Félix Mendessohn, Sergei Prokofiev y George Enescu. Los tres no sólo fueron excelentes y reconocidos instrumentistas desde muy temprana edad sino que además antes de cumplir los diez años ya tenían en su haber una serie de composiciones de una madurez excepcional.
Felix Mendelssohn es, para una mayoría de críticos, el gran niño prodigio de la historia de la música, como lo consideró su maestro Carl Friedrich Zelter que en seguida reconoció en él su genialidad. Mientras Mozart compuso a los dieciocho años su primera gran obra, la Sinfonía en la mayor K 201, antes de cumplir esa edad Mendelssohn había escrito: trece sinfonías para instrumentos de cuerda, varias óperas, una sinfonía para orquesta, varios conciertos, música de cámara, obras corales y Sonatas y piezas para piano. Además poseía un genial talento para la improvisación y una prodigiosa memoria que le permitía acompañar una ópera entera o interpretar las obras de Bach, Händel, Haydn, Mozart y Beethoven sin partitura aunque sólo las hubiera leído una vez. Tras su primer encuentro con un joven Mendelssohn de doce años, Goethe, con el que mantendría a partir de entonces una estrecha relación personal y profesional, comentó: “Escuche a Mozart cuando tenía siete años. La diferencia entre ambos es que mientras la música de Mozart me sonó como las palabras de un bebé, la obra de Mendelssohn me pareció el discurso de un adulto.” El último encuentro entre ellos tuvo lugar en 1830 justo antes del viaje que el compositor alemán realizó a Italia y donde se inspiró y comenzó a componer la Sinfonía que escucharemos esta noche. Un año después moría Goethe.
En 1829, cuando tenía veinte años y siendo ya un renombrado artista, Mendelssohn inició una serie de giras por Europa como pianista y director, que le llevaron en primer lugar a Londres y Escocia y que inspiraron la composición de la obertura “Las Hébridas” y de su Tercera Sinfonía “La Escocesa”. Tras sufrir una dolencia en una rodilla, y permanecer en reposo durante dos meses, en 1830 pisó por primera vez Italia. Desde Venecia escribió a su familia: “Al fin en Italia, todo lo que he considerado durante mi vida la mayor felicidad posible está comenzando ahora. Y lo adoro”.  Además de Venecia, visitó Nápoles y Roma, desde donde escribió a su hermana Fanny el 22 de febrero de 1831: “Una vez más he comenzado a componer con nueva energía y la Sinfonía Italiana está haciendo un rápido progreso. Será la pieza más divertida que he compuesto hasta ahora, especialmente el último movimiento”.
A pesar de la energía con la que empezó a componerla – terminó el primer movimiento antes de abandonar Nápoles a comienzos de junio de 1831–Mendelssohn tardó dos años más en finalizarla justo a tiempo de cumplir con un encargo realizado por la Sociedad Filarmónica de Londres donde la estrenó bajo su dirección el 13 de mayo de 1833. A pesar de su éxito inmediato, el compositor nunca estuvo satisfecho con esta obra y no sólo decidió revisarla en 1834 sino que además se negó a publicarla en vida. Por este motivo, se numera como su Cuarta Sinfonía aunque cronológicamente fue la Tercera que escribió.
“La Italiana” refleja las impresiones recogidas por Mendelssohn del arte (gran amante de la pintura italiana fue también un notable acuarelista), gente y paisaje italianos siendo el saltarello del último movimiento, la única referencia directa a la música del país. Siguiendo el modelo de la sinfonía clásica, está escrita en cuatro movimientos. Los famosísimos y enérgicos primeros compases con los que comienza el Allegro vivace, describen la alegría y el tono festivo que Italia transmitió a Mendelssohn así como el dominio del color orquestal por parte del compositor. De carácter elegíaco, el Andante con moto del segundo movimiento, está probablemente inspirado en alguna canción procesional napolitana mientrasel tercer movimiento, Con moto moderato, el más mendessohniano de la obra, es un minueto con Trío en el que destaca la fanfarria de la sección central protagonizada por las trompas que reaparecerán brevemente en los últimos compases. El Presto del movimiento final, que lleva el título de Saltarello, desarrolla dos danzas italianas: el saltarello romano y la tarantela napolitana inspiradas en melodías folklóricas reales.
Sergei Prokofiev comenzó a mostrar su pasión por la música cuando, desde muy niño, escuchaba a su madre estudiar piano todas las tardes. Tan pronto como alcanzó las teclas, empezó a practicar y a los cinco escribió su primera composición: Gallop indio.  Con un libreto que él mismo escribió, basado en los juegos de niños que compartía con sus amigos, a los nueve escribió su primera ópera: El Gigante. Un año más tarde viajó a Moscú donde el compositor Sergei Taneyev, que ocupaba el puesto de director del Conservatorio de la capital rusa, se quedó tan impresionado tras escucharlo que, a partir de entonces, se encargo de su educación musical. Prokofiev también destacó como reconocido jugador de ajedrez desde los siete años, llegando a batirse con algunos de los campeones del mundo de su época.
En 1915, cuando tenía veinticuatro años y siendo ya uno de los compositores rusos más reconocidos, Prokofiev empezó a trabajar en el primero de los dos Conciertos para violín que compuso a lo largo de su vida. Animado por el director del Teatro Mariinski, Albert Coates, ese mismo año también comenzó a escribir su ópera El jugador basada en la novela de Dostoievsky, por lo que apartó por un tiempo su Concierto para violín nº1 que no fue terminado hasta 1917, el año de la Revolución Rusa. La inestabilidad del país hizo que el Concierto no pudiera estrenarse hasta el 18 de octubre de 1923 y que el lugar de acogida fuera la Ópera de París en lugar de un auditorio ruso. A pesar del interés suscitado por el estreno, protagonizado por la Orquesta de la Ópera de París bajo la batuta de Serge Koussevitzky , y la circunstancia de que coincidiera con la première del Octeto de viento de Stravinsky, no cumplió las expectativas de la crítica francesa que sorprendentemente lo consideró muy “mendelssohniano”. Sin embargo, la posterior interpretación que de este Concierto realizaron Nathan Milstein y Vladimir Horowitz en Moscú, en la versión para violín y piano y, sobre todo, la protagonizada por Joseph Szigeti en el Festival de Música Moderna de Praga del año siguiente, lo situaron en el lugar de privilegio que dentro del repertorio de los conciertos para violín ocupa en la actualidad.
Originalmente concebido en un único movimiento, Prokofiev reconvirtió la partitura en un Concierto de tres movimientos en el que, fiel a una de sus frases más célebres: “Detesto la imitación, detesto los recursos estereotipados”, el orden tradicional es sustituido por unos movimientos extremos de tempo moderado frente a un segundo movimiento muy rápido. La obra comienza con una meditativa melodía interpretada por el solista que progresivamente adquiere un carácter inquietante en la voz del violín reforzado por las sonoridades del resto de la orquesta. El Scherzo vivacissimo del segundo movimiento ofrece un brillante y efectista despliegue de armónicos, glissandi y sul ponticello  por parte del violín solista que contribuyen a aumentar el carácter onírico latente en toda la obra. El Moderato del Finale reconcilia las diversas emociones transmitidas hasta el momento a través de la belleza y el lirismo con las que Prokofiev concluye este Concierto.
El director, compositor y violinista rumano George Enescu comenzó a escribir música desde muy niño. Tierra rumana, la pieza para violín y piano que compuso cuando tenía cinco años, es la primera obra que figura en su catálogo. Dos años más tarde se convirtió en el segundo alumno “con dispensa” admitido en el Conservatorio de Viena (donde no se podía ingresar hasta los catorce años). El primero había sido Fritz Kreisler. A los diez ofreció un concierto privado en presencia del emperador Francisco José y a los trece finalizó sus estudios en el Conservatorio. Embajador musical de Rumanía, desde muy joven adquirió una gran reputación como compositor y violinista que le llevó a ofrecer conciertos en las mejores salas de Europa y América como los que ofreció en la Sociedad Filarmónica de Bilbao en 1914 y 1931.
Cuando tenía veintiún años, en 1901, escribió sus dos Rapsodias rumanas que, contrariamente a los deseos del compositor para quien simplemente eran “una serie de melodías unidas sin mayor importancia”, obras de juventud menos interesantes que otras de sus partituras, han pasado a la historia como dos de sus composiciones más conocidas. Estrenadas por la Orquesta Filarmónica de Bucarest bajo la batuta del propio Enescu en 1903, fueron recibidas con el mismo entusiasmo que gozan en la actualidad. La alternancia entre secciones lentas y rápidas y el reflejo de la alegría y del seductor espíritu gitano recuerdan a las Rapsodias Húngaras de Liszt, aunque Enescu eligió la orquesta en lugar del piano como protagonista de su obra. La Rapsodia nº1 está escrita en la mayor y destaca, al igual que la número dos, por su excelente orquestación. Inspirada en una mezcla de canciones y danzas procedentes del folklore rumano -como la melodía del comienzo “Am un leu şi vreau să-l beau" (Tengo una moneda y quiero beber) del violinista gitano Lae Chioru, con el que Enescu estudió violín cuando tenía cuatro años- la Rapsodia desarrolla el recurso de la repetición aumentando de forma progresiva la velocidad e intensidad de las melodías hasta alcanzar un ostensible climax.
Sin duda, un jubiloso final para una velada llena de talento.
 

Patricia Sojo

Belkin interpreta a Prokofiev
octavo concierto de Temporada (29 de enero de 2014)
Comenzamos nuestro octavo programa de la temporada 2014-2015 con la interpretación de la Sinfonía nº 4 en La Mayor Op. 90, "Italiana" de Felix Mendelssohn. Interpretamos por primera vez esta obra en nuestra temporada de conciertos el 25 de febrero de 1934 en la Sociedad Filarmónica bajo la dirección del Maestro Jesús Arámbarri. Desde entonces la hemos podido escuchar en otras 19 ocasiones, siendo la última los días 31 de mayo y 1 de junio de 2012 en el Palacio Euskalduna bajo la dirección del Maestro Guillermo García Calvo. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Breitkopf & Härtel (http://www.breitkopf.com), .
En la segunda parte del concierto podremos escuchar el Concierto nº 1 para Violín y Orquesta en Re Mayor Op. 19 de Sergei Prokofiev. Interpretamos por primera vez esta obra los días 5 y 6 de junio de 1986 en el Teatro Campos Elíseos en la visita que rindió la Orquesta de Euskadi a nuestra temporada bajo la dirección del Maestro Roberto Abbado y con la participación del violinista Jaume Francesch. Desde entonces la hemos podido escuchar en otras 3 ocasiones, siendo la última ocasión los días 27 y 28 de septiembre de 2001 en el Palacio Euskalduna con el violinista Boris Belkin y bajo la dirección del Maestro Juanjo Mena. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Boosey & Hawkes (http://www.boosey.com), .
Finalizará el concierto con la interpretación de la Rapsodia rumana nº 1 en La Mayor, Op. 11 de George Enesco. Interpretamos por primera vez esta obra el 6 de ferero de 1932 bajo la dirección del Maestro Bernardino Gálvez Vellido. Desde entonces hemos podido disfrutar en otras 8 ocasiones, siendo la última los días 11 y 12 de enero de 1996 bajo la dirección del Maestro Sergiu Comissiona en el Teatro Ayala. Emplearemos para su interpretación el material publicado por Editions Enoch & Cie (http://www.editions-enoch.com)
A continuación les recomendamos una serie de grabaciones comerciales de las obras de nuestro programa. Todas ellas pueden adquirirse en la Fnac o escucharse a través de internet siguiendo los enlaces señalados:
F. Mendelssohn: Sinfonía nº 4 en La Mayor Op. 90, "Italiana"
Christoph von Dohnányi – Wiener Philharmoniker
Release Date: 19/10/2010
Decca
 
S. Prokofiev: Concierto nº 1 para Violín y Orquesta en Re Mayor Op. 19
Igor Oistrakh –  Lovro von Matacic – London Symphony Orchestra
Release Date: 07/09/2004
EMI Classics
 
G. Enesco: Rapsodia rumana nº 1 en La Mayor, Op. 11
Lawrence Foster – Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo
Release Date: 09/05/2005
Apex
 

LA ESCUELA RUSA DEL VIOLÍN
En el siglo XX la escuela rusa del violín tomó el testigo del esplendor que en épocas anteriores habían ostentado la escuela italiana, francesa, alemana y franco-belga. A esta gran tradición pertenecen los dos artistas que nos visitan en estos conciertos, ambos alumnos del profesor Yankelevich en la mejor época del Conservatorio de Moscú. En el caso de Pavel Kogan, hijo del legendario Leonidas, la dirección de orquesta ha tomando protagonismo sobre el violín en su carrera. La mejor combinación posible para el concierto de Prokofiev.
 

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  • Sábado 21 de Mayo de 2022 19:00h
  • Martes 24 de Mayo de 2022 19:30h
  • Viernes 27 de Mayo de 2022 19:30h
  • Sábado 28 de Mayo de 2022 19:00h (*OB)
  • Lunes 30 de Mayo de 2022 19:30h

*OB: Opera Berri

Patrocina:

FICHA

  • Cio-Cio San: Maria Agresta*
  • Cio-Cio San BERRI: Carmen Solís
  • Pinkerton: Sergio Escobar
  • Pinkerton BERRI: Javier Tomé
  • Suzuki: Carmen Artaza*
  • Sharpless: Damián del Castillo
  • Goro: Jorge Rodríguez-Norton
  • Kate Pinkerton: Marta Ubieta
  • Yamadori y Comisario: Jose Manuel Día
  • Tío Bonzo: Fernando Latorre
  • Oficial del registro: Javier Campo**
  • Yakuside: Gexan Etxabe
  • La madre de Cio-Cio San: Eider Torrijos**
  • La tía de Cio-Cio San: Leyre Mesa**
  • La prima de Cio-Cio San Olga Revuelta**
  • Bilbao Orkestra Sinfonikoa
  • Coro de Ópera de Bilbao: Director Boris Dujin
  • Director musical: Henrik Nánási*
  • Director de escena: Stefano Monti
  • Coproducción Teatro Comunale di Modena / Teatro Municipale di Piacenza

*Debuta en ABAO Bilbao Opera
**Coro de Ópera de Bilbao

MÁS INFORMACIÓN

Benjamin Franklin Pinkerton, un oficial de la Armada de Estados Unidos, inspecciona una casita en una colina cercana a Nagasaki desde la que se ve el puerto. Va a alquilársela a Goro, un servicial casamentero. Junto con la casa recibe también a tres criados y a una geisha como mujer, cuyo nombre es Cio-Cio San, pero que es conocida como Butterfly. El alquiler, según la costumbre japonesa, es por una duración de 999 años, susceptible de ser renovado todos los meses. El cónsul estadounidense, Sharpless, llega jadeante después de haber subido la colina. Pinkerton describe su filosofía del yanqui indómito que recorre el mundo en busca de experiencias y placeres. No está seguro de si sus sentimientos por la joven japonesa son realmente amor o simplemente un capricho, pero su intención es seguir adelante y celebrar la ceremonia nupcial. Sharpless le advierte de que es posible que la muchacha tenga una visión diferente del matrimonio, pero Pinkerton hace caso omiso de sus preocupaciones y le dice que algún día tendrá una verdadera esposa estadounidense. Ofrece al cónsul güisqui y propone un brindis.

Llega Butterfly con sus amigos para la ceremonia. En una conversación casual tras la presentación formal, la muchacha admite que tiene tan solo quince años y explica que su familia fue importante en otro tiempo, pero que luego perdió su posición desahogada, por lo que no le ha quedado más remedio que ganarse la vida como geisha. Llegan sus familiares y hablan sobre la celebración de un matrimonio tan desigual. Cio-Cio San enseña a Pinkerton sus exiguas posesiones y le confiesa que ha estado en la misión cristiana y que tiene la intención de convertirse a la religión de su marido. El comisionado imperial lee el contrato matrimonial y los parientes felicitan a la pareja. De repente, se oye desde lejos una voz amenazadora: es el bonzo, el tío de Butterfly, un sacerdote. Maldice a la muchacha por haber ido a la misión y por renunciar a su religión ancestral. Pinkerton les ordena a todos que se vayan e intenta consolar a Butterfly con palabras dulces. Suzuki le ayuda a ponerse el kimono nupcial antes de que la pareja se reúna en el jardín, donde se dejan llevar por la pasión.

Cuando comienza el Acto II han transcurrido tres años y Cio-Cio San está esperando el regreso de su marido a casa. Suzuki implora ayuda a los dioses, pero Butterfly le reprende por creer en los dioses japoneses en vez de en la promesa de Pinkerton de que un día regresaría. Aparece Sharpless con una carta de Pinkerton, pero antes de que pueda leerla a Butterfly, aparece Goro con el último pretendiente de la joven, el acaudalado príncipe Yamadori. Butterfly sirve amablemente té a los invitados, pero insiste en que no está disponible para contraer matrimonio: su marido estadounidense no la ha dejado y le dio palabra de que un día regresaría. Pide a Goro y Yamadori que se vayan. Sharpless intenta leer la carta de Pinkerton y sugiere a Butterfly que quizá debería reconsiderar la oferta de Yamadori. Como respuesta, ella le muestra al cónsul el hijo que ha tenido con Pinkerton. Dice que su nombre es “Pesar”, pero que cuando regrese su padre se llamará “Dicha”. Sharpless está demasiado hundido para seguir leyéndole el contenido de la carta. Se va prometiéndole que informará a Pinkerton sobre la existencia de su hijo. Un cañonazo en el puerto anuncia la llegada de un barco. Butterfly y Suzuki leen su nombre desde la terraza: es el de Pinkerton. Radiante de alegría, Butterfly se une a Suzuki para decorar la casa con flores. Cae la noche y Butterfly, Suzuki y el niño emprenden una vigilia sin apartar la vista del puerto.

Amanece y Suzuki insiste en que Butterfly intente dormir un poco. Butterfly mete al niño en la casa. Aparece Sharpless con Pinkerton y Kate, la nueva mujer de Pinkerton. Suzuki se da cuenta de quién es la mujer estadounidense y se muestra de acuerdo en ayudar a comunicar la noticia a Butterfly. A Pinkerton le invade la sensación de culpa y se retira un poco para recordar los días pasados en la casa. Cio-Cio San entra apresuradamente confiando en encontrar a Pinkerton, pero es a Kate a quien ve en su lugar. Comprendiendo la situación, se muestra de acuerdo en renunciar a su hijo, pero insiste en que sea Pinkerton quien vuelva a por él. Tras echar a todo el mundo, Butterfly saca la daga con la que su padre se había suicidado, pues prefiere morir con honor que vivir con vergüenza. Se detiene por un instante cuando entra el niño inesperadamente, pero Butterfly lo saca al jardín y ella se retira detrás de una cortina. Cuando llega Pinkerton, pronunciando su nombre, la joven se clava la daga.

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Temporada 2022-2023
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>Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Lugar: Guggenheim Bilbao

Coincidiendo con el centenario de la BOS el Museo Guggenheim Bilbao celebra su 25º Aniversario. En esta doble celebración, el Museo será el escenario de un gran concierto de la BOS abierto a la ciudadanía cuyo programa incluirá “Cuadros de una exposición”, la obra con la que Modest Mussorgsky rindió homenaje a su amigo Viktor Hartmann, con ocasión de la exhibición de algunas de sus obras tras su fallecimiento. La pieza representa un recorrido de cuadro en cuadro, en un estilo musical de fuerte carácter descriptivo. Compuesta originalmente para piano, la música fue “coloreada” por Maurice Ravel con una brillante orquestación. Junto a este gran clásico, en este concierto se recuperará el poema sinfónico, de lenguaje denso y poderoso, “Andrómeda”, de Augusta Holmès, compositora francesa injustamente tratada por la historia, al igual que muchas de sus colegas. Una gran oportunidad para celebrar la amistad y el diálogo entre las artes.

Patrocina:

Localización : Atrio
Punto de venta : Taquilla y Web
Duración : 60
Más información : Aforo limitado y uso responsable de mascarilla.
Se ruega puntualidad. No se podrá acceder al Atrio una vez iniciada la actividad.

Web: Guggenheim

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