Conciertos

TEMPORADA BOS 9

Abono de Iniciación


Palacio Euskalduna.   19:30 h.

J.M. Usandizaga: Dans la mer, poema sinfónico,
J. Brahms: Concierto para violín y violonchelo,
R. Schumann: Sinfonía nº 2 en Do mayor,

Carolina Kurkowski, violín
Teresa Valente, violonchelo
Kirill Karabits, director

FECHAS

  • 05 de febrero de 2015       Palacio Euskalduna      19:30 h.
  • 06 de febrero de 2015       Palacio Euskalduna      19:30 h.

Conoce aquí todas las ventajas de ser abonado de la BOS

En recuerdo y agradecimiento

Nacido en el seno de una familia acomodada que le arropó siempre con el esmero que se procura a quien se siente débil –padecía una ligera cojera y es probable que la tuberculosis apareciera a edad temprana, aunque el mutismo sobre esto fue absoluto-, José María Usandizaga (Donostia-San Sebastián, 1887- Donostia-San Sebastián, 1915), como tantos compositores de su época, fue a buscar formación a una de las ciudades de referencia en la música europea del momento: París, a donde llegó en 1901, siendo apenas un adolescente. Tres años más tarde arribaron Jesús Guridi y Resurrección Mª de Azkue, con quienes trabó una entrañable amistad. Su ilusión era aprender las técnicas de composición con las que más tarde introducir la música vasca, con sus características idiomáticas propias, en el deslumbrante panorama europeo de principios del siglo XX.
Dans la mer Op 20 fue compuesto en 1904 por un jovencísimo muchacho que aún se estaba formando, pero denota madurez musical y una técnica muy bien aprendida. La armonización, el género –poema sinfónico-, el estilo que emana de la orquestación, el tratamiento de los temas…, todo habla un lenguaje musical de dimensión europea que el compositor aprendió gracias a un talento grande y precoz.
Usandizaga escribió en la partitura original un texto que inspira la música y pretende orientar nuestra imaginación. Nos habla de un mar seductor y traicionero que “mece dulcemente el cariño de dos enamorados”, les asusta con un anuncio de tormenta que es conjurado y les devuelve al engaño de “la emoción sobre el suave oleaje”. Más tarde, “la terrible tempestad interrumpe definitivamente la ternura” y la música alcanza uno de los clímax románticos que tan bien se logran a través de tensiones armónicas y oleadas de notas in crescendo. La violencia de la música es ahora el furor del océano, hasta que “se consuma la tragedia y el mar de nuevo se torna en una explanada silenciosa y desierta”.
Los gritos de los enamorados se ahogaron dans la mer y la voz de Usandizaga se apagó demasiado pronto. Este año 2015, conmemoramos el primer centenario del fallecimiento de un joven compositor que, por desgracia, no pudo siquiera atisbar la edad madura.
Y salimos a flote de este mar de notas para sumergirnos en el universo sonoro de Johannes Brahms (Hamburgo, 1833-Viena, 1897).
“Debo contarte que he tenido la extraña idea de escribir un concierto para violín y cello” escribió Brahms al director de orquesta Franz Wüllner en Agosto de 1887, durante el segundo de los tres veranos que pasó en Hofstetten, en el lago suizo de Thun. Los veraneos de Brahms en lugares paradisíacos en los que “todo produce la emoción de un canto absoluto”, reconfortaban su espíritu y nutrían su pensamiento musical; por ello, el reto de concebir una obra de tal envergadura fascinó al compositor y se vio alimentado por el deseo de reconciliarse con su querido amigo, el violinista Joseph Joachim, de quien se había distanciado a causa de la disparidad de opiniones acerca de la vida matrimonial de éste. Seguramente esta fuerte motivación hizo que cambiara el calificativo de la “idea” mencionada, que pasó de ser “extraña” a ser “feliz” cuando, unos días más tarde, escribió a Clara Schumann con el mismo anuncio.
El Concierto para violín, violoncello y orquesta en la menor Op 102, última gran obra sinfónica de Brahms, fue estrenado en Octubre de 1887 por la Orquesta de la Konzertgesellschaft de Colonia, dirigida por él con la felicidad de contar para la ocasión con los solistas para quienes está pensado y a quienes está dedicado: Joseph Joachim al violín y Robert Hausmann al violoncello.
La combinación, apenas sin precedentes y tan singular, de dos instrumentos muy distintos en su peso tímbrico y bastante separados en su ámbito melódico, podría acusar además el telón sonoro que supone la orquesta; por ello Brahms diseñó una orquestación en cierta medida ligera y evitó los efectismos -que por otro lado no forman parte de su estilo habitual-, repartiendo de forma equilibrada la responsabilidad del liderazgo entre los solistas.
Al igual que los otros tres conciertos de Brahms, el que hoy escuchamos tiene una concepción mucho más sinfónica que de obra de lucimiento, sin ahorrar por ello ninguna dificultad en la interpretación a los solistas, muy al contrario. Contando con las voces personales del violín y el cello, el compositor manifiesta una asombrosa –pero no sorprendente en su lenguaje- capacidad para el desarrollo de las ideas. Bajo su imaginación y maestría los temas crecen mientras los observa nuestro oído y se reafirman gracias a la solidez que aporta una construcción compleja y firme, una estructura en la que la melodía floreciente va trepando como la enredadera en el muro.
El Allegro inicial,con una presentación casi en recitativo del violoncello primero y el violín más tarde, es ya un magnífico ejemplo de la capacidad de Brahms para diseñar una trama estructural elegante y concisa, en la que el diálogo interinstrumental es la esencia misma del estilo concertante.
Le sigue un Andante en el que el “canto absoluto” que Brahms escucha en la Naturaleza, se reproduce en formade frases amplias y serenas, en sintonía con la vena lírica del autor.
Concluye el concierto con un Vivace non troppo que, con un recurrente tema principal de cierto aroma zíngaro, fluctúa entre el modo menor y el mayor y supone un guiño cariñoso a Joseph Joachim, el amigo recuperado de origen húngaro.
Y cierra esta tarde de música la Sinfonía nº 2 en Do mayor Op 61de Robert Schumann (Zwickau, 1810 – Endenich-Bonn, 1856). Hijo de un librero culto y sensible, tuvo desde niño a su alcance un universo literario que leyó con avidez. Poesía, cuentos fantásticos, novelas románticas… alimentaron su febril inquietud y no lograban saciar su apetito de estímulos que eran para él como “aliento de vida”. Con veintiocho años, escribió una encendida carta Clara Wieck –más tarde Clara Schumann-, en la que confiesa “cómo le afecta todo lo que sucede en el mundo: la literatura, la política, la gente…” y su anhelo por expresar sus sentimientos y “transmutarlos en música”.
En ese momento -las décadas de los treinta y los cuarenta del siglo XIX-, las sinfonías de Beethoven aún estaban siendo asimiladas y comprendidas -no siempre- por el público europeo -allí donde habían llegado- e incluso por parte de los compositores a quienes no dejaban de asombrar e, incluso, subyugar.
En este contexto, un compositor que había volcado su creatividad primera en el instrumento romántico por excelencia, el piano, a través del cual expresó de manera inigualable su agitación, su originalidad, su sensibilidad poética y su inquebrantable amor por Clara, se asoma ¡al fin casado! y con la mente sobrecargada de ideas, al universo de la sinfonía.
Schumann, tan severo consigo mismo, dijo de esta obra que era “una sinfonía Júpiter normal y algo envarada”, en clara y humilde referencia a la KV 551 de Mozart, que está también en Do Mayor. Sin embargo, las ideas están concebidas de manera excelente y, si bien tiene numerosas rivales en el panorama sinfónico del siglo XIX, con sus apenas perceptibles defectos, nos conmueve, nos serena y nos anima, irradiando varias de las facetas emocionales que Schumann, a través de su poliédrica psique, manifestaba y con frecuencia creciente, sufría.
Escrita en menos de un año y estrenada en Noviembre de 1846, por la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, bajo la dirección de Félix Mendelssohn, consta de cuatro movimientos y sigue la costumbre romántica de colocar el scherzo antes que el adagio.
Se inicia con un Sostenuto assai que, a modo de coral cargado de significado y respeto hacia su reverenciado Bach y la tradición alemana, supone una introducción al Allegro, ma non troppo, pleno de vitalidad y brillo gracias a la proyección que en él provocan los metales y el recurrente motivo rítmico.
El Scherzo: Allegro vivace que ocupa el segundo movimiento, es apresurado y febril en el tema principal, aunque se desahoga del vértigo de las semicorcheas en los tríos que lo interrumpen por dos veces: el primero en un delicioso diálogo entre maderas y cuerda, de intención conciliadora y el segundo, más breve, sosegado y sencillo.
En el Adagio espressivo que sigue habla Schumann el poeta, con un discurso doliente en do menor, en el que el cromatismo tiene una intención para con nosotros que va más allá de la música y cuando toman la palabra los instrumentos de viento madera, en un fraseo largo e inspirado, el efecto es realmente hermoso.
Concluye la sinfonía con un Allegro molto vivace,en el que las sombras del Adagio se disipan y el vigor y la contundencia vertebran el movimiento, con alguna breve concesión a la dulzura, que no despista a un final rotundo.
Desde aquí, un recuerdo nostálgico para el prodigio donostiarra malogrado y nuestro melómano agradecimiento a todos.
Mercedes Albaina
 
 

CAROLINA KURKOWSKI – Violín
Criada en Alemania, la violinista colombiano-polaca debutó en el Teatro Nacional de Coburg a la edad de 5 de cinco años. Recibió su diploma del Conservatorio Superior de Música Robert Schumann de Düsseldorf, continuando sus estudios en el Conservatorio Superior de Música “Hanns Eisler” de Berlín. Becaria de la "Karajan-Akademie”,continuó tocando en la Orquesta Filarmónica de Berlin como invitada.
Ha actuado como solista con orquestas como la Orquesta Juvenil G. Mahler, Orquesta Gürzenich de Colonia, Orquesta Filarmónica de Bogotá, Orquesta de Cámara Georgiana y en conciertos en Europa, Japón, Colombia y EE.UU. La televisión colombiana y alemana, emisiones de radio y grabaciones con la “WDR” y “Brilliant Classics” documentan su trabajo.
Ha sido premiada en el Concurso Nacional Alemán "Jugend Musiziert", el Festival Braunschweig Classix, concurso Schmolz-Bickenbach, la academia Carl Flesch, el Concurso Internacional Instrumental Markneukirchen, el Concurso Internacional Leopold Mozart y el Concurso Internacional de violín Lipizer
Ha interpretado música de cámara en numerosos festivales con artistas de la talla de Lang Lang y Emmanuel Pahud
Como concertina de la orquesta juvenil Mahler ha actuado en los festivales y las salas de conciertos más famosos del mundo y desde la temporada 2013/14 es concertino de la BOS.
 
 
TERESA VALENTE– Violoncello
Teresa Valente nace en Lisboa. Inicia el estudio del violonchelo con Alberto Campos y Mª José Falcão, terminando con distinción la licenciatura con Paulo Gaio Lima.
Apoyada por la Fundación Gulbenkian y Carolina prosigue su perfeccionamiento en la ESM Reina Sofía con Natalia Shakovskaya y Rainer Schimdt, recibiendo los diplomas de alumna sobresaliente. Termina su formación en la Folkwang Hochschule con Christoph Richter. Recibió varios premios y distinciones, entre otros, en el Concurso Internacional de Estoril, Concurso “Júlio Cardona”, “Prémio Jovens Músicos”, Premio Revelación del Ministerio de Cultura y Premio de la Crítica y “Palau de la Música”.
Como solista, actuó con orquestas como la Gulbenkian, Sinfónica Portuguesa, Metropolitana u Orquesta de la ESM Reina Sofía, entre otras, presentándose en destacadas salas como el Auditorio de la Fundación Gulbenkian, Auditorio Nacional o Auditorio de Santa Cecilia de Roma.
Su interés por la música de cámara le llevó a formar parte de varios grupos como el Cuarteto Albeniz y a fundar el Trío Pangea, con el cual grabó para “Disques Coriolan”.
Presente regularmente en importantes festivales internacionales, ocupa actualmente la plaza de solista de violonchelos de la Orquesta Sinfónica de Bilbao
 

KIRILL KARABITS– Director
Kirill Karabits estudió en Kiev y Viena. Actualmente es Director Principal de la Bournemouth Symphony Orchestra y Director Artístico de la I, CULTURE orchestra. Fue Principal Director invitado de la Orquesta Filarmónica de Estrasburgo, y Director asociado de la Orquesta Filarmónica de la Radio Francia y la Budapest Festival Orquesta.
Compromisos incluyen la Cleveland Orchestra y Philadelphia Orchestra. Conciertos con la Rotterdam Philharmonic Orchestra, Konzerthausorchester Berlin, SWR Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg, BBC Symphony Orchestra, Royal Philharmonic Orchestra, Orchestre National de France, Malaysian Philharmonic Orchestra y Yomiuri Nippon Symphony Orchestra.
Como Director de ópera hizo su debut con la English National Opera “Don Giovanni” en 2010, y  en el 2012 dirigió en la Glyndebourne Festival Opera. Otros proyectos “Madama Butterfly” para la Staatsoper de Hamburgo y producciones con el Teatro Basel, Deutsche Oper y Oper Stuttgart.
Ha sido galardonado Director del Año 2013 por la Royal Philharmonic Society Music Awards.
 
 
 
 
 
 

Comenzamos nuestro noveno programa de la temporada 2014-2015 con la interpretación del poema sinfónico Das la mer Op. 20 de José María Usandizaga. Interpretamos por primera y única vez esta obra en nuestra temporada de conciertos los días 8 y 9 de mayo de 1997 en el Teatro Ayala bajo la dirección del Maestro Kenneth Jean. Emplearemos para su interpretación el material preparado por Miguel Arbelaiz a partir del material proporcionado por Eresbil, archivo vasco de la música (http://www.eresbil.com), .

A continuación podremos escuchar el Concierto para Violín, Violoncello y Orquesta la menor, Op. 102 de Johannes Brahms. Interpretamos por primera vez esta obra el 15 de abril de 1942 bajo la dirección del Maestro Jesús Arámbarri en el Teatro Buenos Aires con la participación del violinista Alberto Poltronieri y el cellista Arturo Bonucci. Desde entonces hemos podido disfrutar del mismo en otras 5 ocasiones, siendo la última los días 7 y 8 de junio de 2001 bajo la dirección del Maestro Juanjo Mena en el Palacio Euskalduna y con la participación del violinista Jonathan Carney y del cellista Antonio Meneses. Emplearemos para su interpretación el material publicado por Breitkopf & Härtel (http://www.breitkopf.com).
En la segunda parte del concierto podremos escuchar la Sinfonía nº 2 en Do Mayor Op. 61 de Robert Schumann. Interpretamos por primera vez esta sinfonía el 15 de febrero de 1959 en el Teatro Buenos Aires bajo la dirección del Maestro Benito Lauret. Desde entonces la hemos podido escuchar en otras 4 ocasiones, siendo la última los días 13 y 14 de enero de 2005 en el Palacio Euskalduna bajo la dirección del Maestro Maximiano Valdés. Emplearemos para su interpretación el material de la editorial Breitkopf & Härtel (http://www.breitkopf.com).
A continuación les recomendamos una serie de grabaciones comerciales de las obras de nuestro programa. Todas ellas pueden adquirirse en la Fnac o escucharse a través de internet siguiendo los enlaces señalados:
 
J.M. Usandizaga: Dans la mer, Poema sinfónico Op. 20
Gabriel Chmura –Orquesta Sinfónica de Euskadi
Release Date: 16/03/1999
Claves
 
J. Brahms: Concierto para Violín, Violoncello y Orquesta la menor, Op. 102
Julia Fischer (vn), Daniel Müller-Schott (vc) – Yakov Kreizberg – Netherlands Philharmonic Orchestra
Release Date: 24/04/2007
Pentatone
 
R. Schumann: Sinfonía nº 2 en Do Mayor Op. 61
Rafael Kubelik – Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks
Release Date: 17/11/1992
Sony Classical

USANDIZAGA Y LA GRAN HERENCIA ALEMANA
Las incursiones de Brahms en el género del concierto son tan escasas como definitivas. En todos los casos se han convertido en piezas centrales del repertorio, y en retos para los solistas, como al que se enfrentan la concertino y la solista de violonchelo de nuestra orquesta. En la misma línea estética se sitúa el sinfonismo de Schumann, su amigo y valedor, en un programa que se abrirá con un recuerdo a la música de Usandizaga, en el año del centenario de su muerte.
 

Info covid

Agenda de eventos

Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Sa
Do

Eventos relacionados

Temporada 2021-2022
09 - 10
Jun
2022
>Achúcarro y los Cuadros de una exposición

Achúcarro y los Cuadros de una exposición

Lugar: Palacio Euskalduna

Giancarlo Guerrero, director
Joaquín Achúcarro, piano


I

AUGUSTA HOLMÈS (1847-1903)

Andromède, Poema sinfónico*

CÉSAR FRANCK (1822-1890)

Variaciones sinfónicas para piano y Orquesta.

Joaquín Achúcarro, piano

II

MODEST MUSSORGSKY (1839-1881) / MAURICE RAVEL (1875-1937)

Cuadros de una exposición.

I. Promenade – Gnomus
II. Promenade – El castillo medieval
III. Promenade – Tullerias
IV. Promenade – Bydlo
V. Baile de los polluelos dentro del cascarón
VI. Samuel Goldenberg y Schmuyle
VII. El mercado
VIII. Catacumbas (Sepulcrum Romanum)
IX. La cabaña sobre patas de gallina (o la choza de Baba-Yaga)
X. La gran puerta de Kiev

Información y entradas
Temporada 2021-2022
21 - 24 - 27 - 28 - 30
May
2022
>Madama Butterfly

Madama Butterfly

Lugar: Palacio Euskalduna

Giacomo Puccini

Representaciones

  • Sábado 21 de Mayo de 2022 19:00h
  • Martes 24 de Mayo de 2022 19:30h
  • Viernes 27 de Mayo de 2022 19:30h
  • Sábado 28 de Mayo de 2022 19:00h (*OB)
  • Lunes 30 de Mayo de 2022 19:30h

*OB: Opera Berri

Patrocina:

FICHA

  • Cio-Cio San: Maria Agresta*
  • Cio-Cio San BERRI: Carmen Solís
  • Pinkerton: Sergio Escobar
  • Pinkerton BERRI: Javier Tomé
  • Suzuki: Carmen Artaza*
  • Sharpless: Damián del Castillo
  • Goro: Jorge Rodríguez-Norton
  • Kate Pinkerton: Marta Ubieta
  • Yamadori y Comisario: Jose Manuel Día
  • Tío Bonzo: Fernando Latorre
  • Oficial del registro: Javier Campo**
  • Yakuside: Gexan Etxabe
  • La madre de Cio-Cio San: Eider Torrijos**
  • La tía de Cio-Cio San: Leyre Mesa**
  • La prima de Cio-Cio San Olga Revuelta**
  • Bilbao Orkestra Sinfonikoa
  • Coro de Ópera de Bilbao: Director Boris Dujin
  • Director musical: Henrik Nánási*
  • Director de escena: Stefano Monti
  • Coproducción Teatro Comunale di Modena / Teatro Municipale di Piacenza

*Debuta en ABAO Bilbao Opera
**Coro de Ópera de Bilbao

MÁS INFORMACIÓN

Benjamin Franklin Pinkerton, un oficial de la Armada de Estados Unidos, inspecciona una casita en una colina cercana a Nagasaki desde la que se ve el puerto. Va a alquilársela a Goro, un servicial casamentero. Junto con la casa recibe también a tres criados y a una geisha como mujer, cuyo nombre es Cio-Cio San, pero que es conocida como Butterfly. El alquiler, según la costumbre japonesa, es por una duración de 999 años, susceptible de ser renovado todos los meses. El cónsul estadounidense, Sharpless, llega jadeante después de haber subido la colina. Pinkerton describe su filosofía del yanqui indómito que recorre el mundo en busca de experiencias y placeres. No está seguro de si sus sentimientos por la joven japonesa son realmente amor o simplemente un capricho, pero su intención es seguir adelante y celebrar la ceremonia nupcial. Sharpless le advierte de que es posible que la muchacha tenga una visión diferente del matrimonio, pero Pinkerton hace caso omiso de sus preocupaciones y le dice que algún día tendrá una verdadera esposa estadounidense. Ofrece al cónsul güisqui y propone un brindis.

Llega Butterfly con sus amigos para la ceremonia. En una conversación casual tras la presentación formal, la muchacha admite que tiene tan solo quince años y explica que su familia fue importante en otro tiempo, pero que luego perdió su posición desahogada, por lo que no le ha quedado más remedio que ganarse la vida como geisha. Llegan sus familiares y hablan sobre la celebración de un matrimonio tan desigual. Cio-Cio San enseña a Pinkerton sus exiguas posesiones y le confiesa que ha estado en la misión cristiana y que tiene la intención de convertirse a la religión de su marido. El comisionado imperial lee el contrato matrimonial y los parientes felicitan a la pareja. De repente, se oye desde lejos una voz amenazadora: es el bonzo, el tío de Butterfly, un sacerdote. Maldice a la muchacha por haber ido a la misión y por renunciar a su religión ancestral. Pinkerton les ordena a todos que se vayan e intenta consolar a Butterfly con palabras dulces. Suzuki le ayuda a ponerse el kimono nupcial antes de que la pareja se reúna en el jardín, donde se dejan llevar por la pasión.

Cuando comienza el Acto II han transcurrido tres años y Cio-Cio San está esperando el regreso de su marido a casa. Suzuki implora ayuda a los dioses, pero Butterfly le reprende por creer en los dioses japoneses en vez de en la promesa de Pinkerton de que un día regresaría. Aparece Sharpless con una carta de Pinkerton, pero antes de que pueda leerla a Butterfly, aparece Goro con el último pretendiente de la joven, el acaudalado príncipe Yamadori. Butterfly sirve amablemente té a los invitados, pero insiste en que no está disponible para contraer matrimonio: su marido estadounidense no la ha dejado y le dio palabra de que un día regresaría. Pide a Goro y Yamadori que se vayan. Sharpless intenta leer la carta de Pinkerton y sugiere a Butterfly que quizá debería reconsiderar la oferta de Yamadori. Como respuesta, ella le muestra al cónsul el hijo que ha tenido con Pinkerton. Dice que su nombre es “Pesar”, pero que cuando regrese su padre se llamará “Dicha”. Sharpless está demasiado hundido para seguir leyéndole el contenido de la carta. Se va prometiéndole que informará a Pinkerton sobre la existencia de su hijo. Un cañonazo en el puerto anuncia la llegada de un barco. Butterfly y Suzuki leen su nombre desde la terraza: es el de Pinkerton. Radiante de alegría, Butterfly se une a Suzuki para decorar la casa con flores. Cae la noche y Butterfly, Suzuki y el niño emprenden una vigilia sin apartar la vista del puerto.

Amanece y Suzuki insiste en que Butterfly intente dormir un poco. Butterfly mete al niño en la casa. Aparece Sharpless con Pinkerton y Kate, la nueva mujer de Pinkerton. Suzuki se da cuenta de quién es la mujer estadounidense y se muestra de acuerdo en ayudar a comunicar la noticia a Butterfly. A Pinkerton le invade la sensación de culpa y se retira un poco para recordar los días pasados en la casa. Cio-Cio San entra apresuradamente confiando en encontrar a Pinkerton, pero es a Kate a quien ve en su lugar. Comprendiendo la situación, se muestra de acuerdo en renunciar a su hijo, pero insiste en que sea Pinkerton quien vuelva a por él. Tras echar a todo el mundo, Butterfly saca la daga con la que su padre se había suicidado, pues prefiere morir con honor que vivir con vergüenza. Se detiene por un instante cuando entra el niño inesperadamente, pero Butterfly lo saca al jardín y ella se retira detrás de una cortina. Cuando llega Pinkerton, pronunciando su nombre, la joven se clava la daga.

Ver más
Temporada 2022-2023
18
Jun
2022
>Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Concierto para dos Aniversarios Bilbao Orkestra Sinfonikoa & Guggenheim Bilbao

Lugar: Guggenheim Bilbao

Coincidiendo con el centenario de la BOS el Museo Guggenheim Bilbao celebra su 25º Aniversario. En esta doble celebración, el Museo será el escenario de un gran concierto de la BOS abierto a la ciudadanía cuyo programa incluirá “Cuadros de una exposición”, la obra con la que Modest Mussorgsky rindió homenaje a su amigo Viktor Hartmann, con ocasión de la exhibición de algunas de sus obras tras su fallecimiento. La pieza representa un recorrido de cuadro en cuadro, en un estilo musical de fuerte carácter descriptivo. Compuesta originalmente para piano, la música fue “coloreada” por Maurice Ravel con una brillante orquestación. Junto a este gran clásico, en este concierto se recuperará el poema sinfónico, de lenguaje denso y poderoso, “Andrómeda”, de Augusta Holmès, compositora francesa injustamente tratada por la historia, al igual que muchas de sus colegas. Una gran oportunidad para celebrar la amistad y el diálogo entre las artes.

Patrocina:

Localización : Atrio
Punto de venta : Taquilla y Web
Duración : 60
Más información : Aforo limitado y uso responsable de mascarilla.
Se ruega puntualidad. No se podrá acceder al Atrio una vez iniciada la actividad.

Web: Guggenheim

Ver más